Miguel Aguirre utiliza la NA-6900 para arrancar su precampaña electoral

 


Este jueves, Miguel Aguirre comienza su precampaña electoral con una convocatoria que pretende presentar como una iniciativa ciudadana, pero que plantea serias dudas sobre su verdadera finalidad. El alcalde de Fitero ha llamado a asociaciones, empresas y colectivos locales a participar en una reunión para crear una plataforma que reclame una solución urgente y definitiva para la NA-6900.

La carretera es una infraestructura fundamental para el futuro y la seguridad de Fitero. Sin embargo, resulta cuestionable que una reivindicación histórica se utilice ahora como instrumento de promoción política, a las puertas de un nuevo ciclo electoral. Porque la mejora de esta vía no es un problema que haya surgido ayer ni una responsabilidad exclusiva de quienes gobiernan actualmente Navarra.

UPN incumplió la ejecución de la carretera durante los gobiernos de Miguel Sanz y Yolanda Barcina. Por eso, Miguel Aguirre no puede reclamar responsabilidades sin que se recuerde también el historial de su propio partido. La NA-6900 necesita soluciones, no una utilización partidista que pase por alto lo ocurrido cuando UPN tuvo la oportunidad de gobernar.

La convocatoria, además, tiene una contradicción evidente: se pretende crear una plataforma ciudadana, pero es el Ayuntamiento quien organiza la reunión. Si la iniciativa debe representar a toda la sociedad fiterana, lo lógico sería que naciera de la propia ciudadanía y que sus integrantes decidieran libremente su organización, sus portavoces y sus actuaciones.

Si Aguirre quiere impulsar una campaña de UPN, está en su derecho de hacerlo, pero debería presentarla con su partido, que va a incluir la promesa dentro de su programa autonómico, sin utilizar el Ayuntamiento como escaparate de una iniciativa que se anuncia como ciudadana. Defender la carretera no significa respaldar a un partido ni ponerse al servicio de las aspiraciones políticas de su alcalde.

El calendario tampoco es irrelevante: la reunión se celebra a poco más de un mes de las elecciones generales a las que Aguirre se presenta y a unos siete meses de las forales y municipales. Una coincidencia que invita a preguntarse si estamos ante una reivindicación que lleva años pendiente o ante una operación para reforzar la posición política del personalista y ambicioso edil de cara a las próximas citas electorales.

Fitero necesita una solución urgente para la NA-6900 y una reivindicación independiente, plural y transparente. Una plataforma ciudadana debe dar protagonismo a la ciudadanía, no convertirse en el instrumento de un político profesional que busca rentabilizar electoralmente un problema que su propio partido tampoco resolvió cuando gobernaba.