Más de 5.000 jóvenes se han adscrito al programa EmanZipa en los últimos tres años



 






El Gobierno de Navarra ha destinado un total de 4.895.456 euros, un 33% más que en la anterior edición, para facilitar el acceso a la vivienda de jóvenes a través del programa EmanZipa. Desde su puesta en marcha en 2019 más de 5.000 jóvenes se han beneficiado de esta ayuda que cubre el 50% de la renta, actualmente la reciben 2.796 personas. 

Además, el Ejecutivo ha duplicado, con una inversión de 2.720.388,71 euros, las subvenciones del programa David dirigidas a las familias vulnerables; ayuda que reciben, a día de hoy, 1.309 familias. Entre los dos programas el Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos ha invertido en total 7,6 millones de euros en el marco del derecho subjetivo a la vivienda. 

Estos datos se desprenden del informe que el Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos ha remitido al Parlamento en el marco de la Ley Foral sobre el Derecho Subjetivo a la Vivienda. 

Más de 5.000 beneficiarios desde su puesta en marcha

El Ejecutivo foral activó en 2018, con la aprobación de la Ley Foral de Derecho Subjetivo a la Vivienda, los programas EmanZipa y David con objeto de favorecer la emancipación de los y las jóvenes y respaldar a las familias con bajos ingresos que abonan un alquiler en el mercado libre, siendo Navarra una de las Comunidades pioneras en aprobar una normativa que, por primera vez, permitía conceder ayudas directas al alquiler. 

Desde la puesta en marcha de EmanZipa 5.200 personas, de entre 23 y 31 años de edad, han contado con la subvención para el pago de la renta, con una subida del 7% desde el inicio. Con motivo de la pandemia del COVID-19 se ofreció la opción de acceder a esta ayuda, sin la necesidad de acreditar la edad, a personas en situación de desempleo, en situación de expediente regulación de empleo, o receptores de ayudas a autónomos. Bajo esta casuística se recibieron 136 solicitudes en 2021 y 100 en 2020, la mayoría de personas sin empleo. 

Las personas jóvenes que reciben esta ayuda individual tienen en su mayoría entre 27 y 29 años e ingresos de entre 15.000 y 18.000 euros al año. Cabe recalcar, que el 62,44% de las solicitudes corresponden a mujeres, pese a que sus ingresos de media son más de un 9% inferiores a las de los hombres. 

Por zonas, la mayoría residen en Pamplona / Iruña y comarca (Barañáin / Barañain, Burlada / Burlata, Zizur Mayor / Zizur Nagusia, Valle De Egüés / Eguesibar, Huarte / Uharte y Ansoáin / Antsoain), Tudela, Estella-Lizarra y Tafalla. 

Para ser receptor de esta subvención las personas jóvenes han de cumplir una serie de requisitos como son: tener entre 23 y 31 años de edad, estar empadronado en Navarra, no ser titular de dominio de ninguna vivienda, ingresos mínimos de 3.000 euros y máximos de 20.000 (30.000 en el caso de unidades familiares de dos o más miembros), y acceder a un alquiler, con contrato, que no supere los 675 euros / mes. 

La solicitud se realiza exclusivamente de modo telemático y las personas beneficiarias reciben un máximo de 250 euros al mes para el pago del alquiler. Esta subvención se ha de renovar anualmente. 

Entre las causas de denegación de solicitudes la más común es superar los ingresos máximos, no poder aportar un contrato de alquiler o no alcanzar los ingresos mínimos. 

Relativo a las ayudas al alquiler joven, desde la Dirección General de Vivienda han indicado que el bono joven de ayudas al alquiler planteado recientemente por el Gobierno central no será de aplicación en la Comunidad Foral –por estar fuera del Plan Estatal de Vivienda- si bien la ayuda EmanZipa, que lleva tres años en vigor, “mejora sustancialmente las condiciones de este bono al no poner un límite en su duración hasta cumplir la edad máxima, ni límites presupuestarios al no estar condicionada a una partida en concreto”. 

Se subvenciona el 50% de la renta 

A su vez, el programa David, destinado a paliar el pago de alquiler de vivienda de familias vulnerables con bajos ingresos –por debajo de 1,7 veces el indicador de Suficiencia Adquisitiva por Renta Adecuada (SARA)- cuenta el último año con 1.309 familias beneficiadas, el primer año recibieron esta ayuda 219 familias. 

Las ayudas David se conceden por unidad familiar y entre las personas beneficiarias el 64% son mujeres y el 43% familias monoparentales. Se trata de unidades familiares que pagan una renta de arrendamiento promedio de 482 euros mensuales. La mayoría de las mismas residen en Pamplona, Tudela, Burlada, Barañáin y Estella-Lizarra. 

Entre los requisitos para acceder a esta ayuda es necesario estar inscrito al menos con un año de antigüedad en el censo de solicitantes de vivienda protegida, estar empadronado en Navarra y tener ingresos familiares ponderados máximos 1,7 veces índice SARA. Estas familias reciben, en función del índice SARA, un máximo de 300 euros, 250 o 200 euros al mes. 

La solicitud se puede presentar tanto de modo presencial como telemático, se renueva anualmente y la subvención se abona mensualmente previa aportación de los justificantes bancarios. Entre los motivos para denegar esta subvención destacan superar los máximos permitidos, y no aportar el contrato de alquiler en algunos casos en que se requiere. 

En relación a los datos que recoge el informe, el director general de Vivienda, Eneko Larrarte, ha indicado que estos programas responden “al giro en la política de vivienda que imprimió el Gobierno de Navarra para anteponer la función social de la vivienda y la vivienda de alquiler asequible por encima de la compraventa como bien de ahorro o inversión”, ha indicado. 

Además, ha relatado que “la demanda de vivienda de personas jóvenes debería de estar fuera de los vaivenes del mercado inmobiliario, que está ofreciendo precios desorbitados, y los poderes públicos, tanto el Gobierno como los ayuntamientos, estamos obligados a activar mecanismos que favorezcan su acceso a una vivienda digna y a precios asequibles”.