Alejandro Toquero pasa por sus horas más bajas en los diecisiete meses que lleva ejerciendo el cargo de alcalde de Tudela. El edil de Navarra Suma, muy criticado en los últimos tiempos por embolsarse dietas de forma irregular en la FNMC y por duplicar el gasto de luces navideñas en la capital ribera, ha sufrido varios reveses consecutivos. 

Cabe recordar que Abel Casado ha anunciado que lo va a llevar a los tribunales la posible nulidad de su despido como gerente de Eder; que IE, PSN y varias voces de la cultura tudelana están criticando abiertamente la falta de apoyos de Na+ al sector; que Gobierno de Navarra ha tumbado su tesis sobre que el nacionalismo vasco no invierte en Tudela, 8 millones es la apuesta de Geroa Bai en Coscolín; y que la Junta de Personal del consistorio le ha afeado el despido de cuatro trabajadores municipales en plena pandemia. 

Otra noticia de alcance esta pasada semana es que el Tribunal Administrativo de Navarra ha frenado la aprobación definitiva de la modificación parcial de la Plantilla Orgánica 2019 del Ayuntamiento de Tudela por la negativa de la coalición conservadora a negociar con los sindicatos. 

La batalla inesperada

A Toquero también se le ha abierto en las últimos días una batalla inesperada en Tudela: la del euskera. Hace dos semanas veinticuatro colectivos tudelanos, desde IU hasta asociaciones feministas, le afeaban su intención de "intentar hacer desaparecer la cultura y la riqueza lingüística de todas las navarras y navarros" al haber omitido al euskera en un cartel sobre violencia de género que se publicó en cuatro idiomas. 

Estos grupos opinaron que "el cartel sacado por el Ayuntamiento de Tudela, y apoyado por el Gobierno de Navarra, margina al euskera y es un clavo más en la cristalera de los museos de historia en la que Na+ quiere ver a esta lengua navarra". 

Peor sentó en Navarra Suma que ni más ni menos que 596 vecinos de Tudela, algunos de ellos muy emblemáticos, celebraron el Día del Euskera del pasado 3 de diciembre firmando un manifiesto histórico para mostrar su rechazo "a la absoluta marginación y total desprecio que sufre el euskera por parte del Ayuntamiento de Tudela".

La batalla buscada

Alejandro Toquero apostó por guardar silencio sobre el exitoso manifiesto y ayer, tras 72 horas de meditación, firmó un artículo en La Voz de la Ribera y Plaza Nueva en el que obvia el ninguneo del consistorio al euskera. 

El alcalde de Tudela se presenta en el texto como una víctima de los ataques de la nueva líder en la Ribera de Euskal Herria Bildu, Edurne León Sánchez, que asegura que lo ha tildado en algunas manifestaciones públicas de "arrogante", "populista" y "cacique". 

Toquero asegura que "en otros tiempos escuchar estos mensajes de la izquierda abertzale y de los que aún no condenan a los asesinos de ETA era preocupante, más cuando afirman que tu gestión política, decidida en las urnas y elegida en libertad por los tudelanos, 'no puede perdurar'. No entiendo muy bien qué significa o mejor prefiero no entenderlo". 

Sobre esta insinuación en particular y sobre la polémica en general no opinó ayer Euskal Herria Bildu Erribera, que apostó por no realizar declaraciones públicas. 

Eufemismos

El alcalde ribero también aprovechó el artículo para convertir su golpe de timón en Eder en "una decisión unánime de una ejecutiva plural"; y para sostener que su inversión en luces navideñas "como dicen los expertos incentiva las compras, ayuda a una recuperación económica y sube el ánimo en estos tiempos tan duros". 

Toquero también se acordó del euskera para ningunearlo: "Igual porque esa obsesión por utilizar políticamente un idioma como el euskera para generar navarros de primera o de segunda no convence en una zona donde su uso es minoritario. O porque siguen sin entender que muchos padres y madres preferimos educar a nuestros hijos en un idioma como el inglés porque vemos otra realidad del mundo y buscamos el mejor futuro para ellos". ¿Piensa el alcalde de Tudela que los padres y madres que llevan a sus hijos a la ikastola no buscan el mejor futuro para ellos? 

Horas bajas

Fuentes cercanas al Ayuntamiento de Tudela aseguran a e-Ribera.com que "Toquero está convencido de forma errónea que el manifiesto ciudadano sobre el euskera fue promovido por EH Bildu, que con su pequeña estructura ribera tendría dificultades para recabar 600 firmas en escasos días". 

"Y el alcalde, consciente de su creciente impopularidad por la colección de polémicas que acumula en otras áreas, ha apostado por esquivar el diálogo sobre las causas del manifiesto y abrir un debate identitario que cree que le conviene. Y no hay que olvidar que lo hace utilizando un arma comunicativa muy efectista, al menos para sus fieles: ETA", añaden.

"En el texto se presenta como víctima de una campaña abertzale, papel con el que intenta hacer olvidar sus errores y con el que intenta una vez más escaparse de los 'charcos' que provoca sin estrenarse en la autocrítica", siguen.

Y finalizan: "Más llamativo es que no se está atreviendo a dar golpe en la mesa que le apetecería: apartar de sus responsabilidades a la persona que más problemas le genera, su compañero Fernando Ferrer. Porque todas las áreas u organismos relacionados con Ferrer están lastrando al resto de compañeros de Navarra Suma. Pero Toquero ha apostado, al menos por el momento, por no dar ni un paso atrás". Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos en los próximos días...
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