El PP, Venezuela y el Monstruo del Lago Ness








Por Juan Carlos Monedero:



El PP de los más de ochocientos cargos imputados por corrupción, del Presidente del Gobierno y de la cuarta autoridad del Estado -el Presidente del Senado-, teniendo que declarar por la financiación ilegal de su partido, de Presidentes de Comunidades Autónomas encarcelados por ladrones y conspiradores, de las acusaciones falsas contra adversarios políticos con el abuso de policías políticas, del Ministro de Justicia reprobado parlamentariamente, del Ministro de Hacienda reprobado parlamentariamente, del Fiscal General del Estado y del Fiscal Anticorrupción reprobados parlamentariamente, el PP del vaciamiento de la hucha de las pensiones, de la amnistía fiscal y del regalo del dinero a los bancos, dice que vamos a hablar de Venezuela -y les mandan documentos internos: “¡Ahora, salid a morder!”- o del terrorismo de ETA, aunque hace más de cinco años que, gracias al coraje de nuestra sociedad, aquellos asesinos no asesinan.

Y, por supuesto, los medios de comunicación que se financian de una manera u otra con las ramificaciones financieras que otorga el Estado (pronto se publicará en la editorial Catarata el libro de Bob Jessop, El Estado, pasado, presente y futuro donde se explica esta condición integral del Estado moderno), salen a cubrir la estrategia del PP aunque sea mintiendo, que quien paga manda. Uno podría pensar que la APM debiera defender el prestigio de la prensa y protestar cada vez que algún mercenario miente. Pero no, defiende a sus señores y actúa como capataz de quien le paga. La totalidad de los medios que siguen la estrategia del PP obtienen beneficios de la ocupación del Estado por este partido. Cuanto más beligerantes son los titulares de los medios, más dinero cobran o más dinero reclaman. Dinero, obviamente, que es de todos. Así se entiende el prestigio de los medios en nuestras democracias.

No conozco ni una sola persona con responsabilidad de algún tipo en Podemos que no haya celebrado el cambio de cárcel por arresto domiciliario de Leopoldo López. Todos nos hemos manifestado en esa dirección porque parece evidente que puede ayudar a destensar la situación en un país hermano. No he escuchado ni una sola ocasión en donde no se haya abogado por el diálogo pacífico. ¿Por qué dicen los medios lo contrario? En mi caso, añado que me parece una irresponsabilidad, en un país donde van decenas de muertos por una violencia alentada desde Estados Unidos y desde la extrema derecha europea (incluido el PP, que ya va enseñando su patita franquista cada vez de manera más clara), que las primeras declaraciones de Leopoldo López al salir de la cárcel hayan ido a seguir echando gasolina al fuego. Es irresponsable, porque en la actual situación, eso lleva a jóvenes a hacer estupideces (como asaltar instituciones militares) que terminan trágicamente. Y aunque juzguen al militar que dispara contra ese joven, nadie le devuelve la vida. López, que ha sigo juzgado y condenado por llamar a desconocer el resultado de las elecciones la misma noche que se proclamaba la victoria de Nicolás Maduro, con el resultado de disturbios, quema de instituciones y 43 muertes, debiera haber llamado a la búsqueda de soluciones no violentas. Pero no ha sido así. Lo que sigue siendo sorprendente es que nadie en España defienda esos comportamientos. Podrá cuestionarse el juicio, la sentencia, revisarse en instancias supranacionales. Pero esa noche Leopoldo López llamó a desconocer el resultado electoral y murieron 43 personas. Y se repitió la intentona golpista que ya se había llevado a cabo en 2002.

¿Está el PP a favor de una salida violenta de los conflictos políticos? ¿Apoya el PP los golpes de Estado en América Latina? ¿Está Antena 3, la COPE, Onda Cero, Europa Press a favor de una salida violenta siempre que haya una confrontación política? Los mismos que celebran la barbaridad de pedir 50 años de cárcel por una pelea de bar en Altsasua ¿qué hacen llamando a la violencia, a la quema de personas, a disparar sobre las instituciones en Venezuela? La irresponsabilidad es extrema, pues en España, no solamente venimos de una experiencia brutal de dolor, sino que tenemos un choque de legitimidades preocupante que puede salir por cualquier lado. Y si hay violencia en España ¿qué van a decir estos que han jaleado la violencia en Venezuela? La irresponsabilidad del PP la entiendo, porque va a terminar haciendo sus Ejecutivas en Soto del Real. Pero los lectores y oyentes en España debieran exigir mayor rigor y sensatez a sus medios de referencia.

Y después de Venezuela, claro, el siguiente culebrón es el terrorismo. El PP, que viene usando la lucha antiterrorista electoralmente desde hace más de una década, vuelve a decirnos que las únicas víctimas que existen son las del PP. Aún recuerdo a Rajoy diciéndole a Zapatero, en 2005 y repitiéndolo en 2010, que estaba “traicionando a los muertos”. El mismo PP que mintió a todos los españoles diciendo que el atentado de Atoche había sido obra de ETA, para que a nadie se le ocurriera vincular esa masacre con la entrada de España en la guerra de Irak y olvidáramos la foto de Aznar en Las Azores con otros criminales de guerra. Al PP no le interesan las víctimas del terrorismo pues siempre se ha opuesto a que el pleno del Congreso de los Diputados condene el golpe del 18 de julio de 1936. Al PP no le interesan las víctimas del terrorismo, porque condecora a Billy El Niño, torturador demostrado, o a Martín Villa, responsable buscado por la interpol por los asesinatos de Vitoria. Al PP no le interesan las víctimas del terrorismo, porque obliga a las víctimas a financiar el entierro suntuoso al terrorista Franco en el Valle de los Caídos. Al PP no le interesan las víctimas del terrorismo porque el vicealcalde del PP en Madrid, Cobo, le dijo a Pilar Manjón, cuando se reclamaba un monumento a las víctimas del 11M, que “cualquier día tendrían que hacer un monumento para las putas”. Este es el PP que ahora se rasga las vestiduras. Hipócritas.

Todos lloramos con el asesinato de Miguel Ángel Blanco y aquellos tres días de angustia despertaron a un país que tenía el miedo en el cuerpo. Pero el PP demostró el respeto que le tenía a Miguel Ángel Blanco metiendo a la fundación que llevaba su nombre en la trama Gürtel. Llena de asco ver a esta derecha sin escrúpulos. Los nombres que se respetan no se enfangan. Pero todo les da lo mismo. ¿O no fue Aznar el que hablaba del Movimiento Vasco de Liberación Nacional cuando estaba negociando con ETA como Presidente del Gobierno? Llevamos más de cuarenta años intentando que el PP alcance estándares europeos, pero se niegan. Y lo que es peor, han contaminado a la nueva derecha, a Ciudadanos, que ha aprendido de sus mayores a mentir y a descalificar al adversario para intentar ocultar sus vergüenzas, es decir, para tapar que están apoyando en muchos gobiernos a la derecha más corrupta de Europa. Cada vez que la derecha española saca el argumento de Venezuela, del terrorismo o de que España se rompe, mienten.

Las víctimas del terrorismo nos pertenecen a todos los demócratas, en Venezuela hay que hacer todo lo que esté en nuestra mano para que las partes en conflicto lleguen a acuerdos y resuelvan pacíficamente sus discrepancias, en Catalunya hay un reto que hay que solventar con mucho diálogo y mucha democracia. Cada verano regresa el monstruo del Lago Ness. En España, el problema es que nuestros monstruos dan mucha más miedo.

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