Atentos a la pregunta de Plaza Nueva a Alejandro Toquero: "Estás sin oposición real, por el momento… ¿Cuántos años esperas gobernar nuestra ciudad?". La pregunta invita al triunfalismo de Navarra Suma y al derrotismo en las filas progresistas.

Toquero, ver para creer, respondió con un acertado capote a sus compañeros de corporación tras asegurar que hay muchos ciudadanos tudelanos con la misma opinión: "Se está repitiendo eso mucho, pero yo creo que la oposición está haciendo un trabajo muy digno que además a nosotros nos hace estar alerta. Esa es el fin de una oposición democrática". 

El alcalde de Tudela, alérgico a la autocrítica, aseguró a continuación que el problema de IE y el PSN-PSOE es que no tienen fácil brillar ante la acertada gestión de Na+: "Otra cosa es que no demos motivos serios para que puedan aprovecharlo políticamente, pero eso ya es mérito del equipo de gobierno y señal de que lo estamos haciendo bien. ¿Cuántos años estaré yo aquí? Pues los que quieran los tudelanos, que son los que nos ponen y nos quitan". 

La oposición

Ni mucho menos se puede decir que Navarra Suma no esté teniendo oposición en Tudela ya que tanto Izquierda-Ezkerra, con Olga Risueño al frente, como el PSN-PSOE con Ángel Sanz como portavoz, se están fajando en la tarea de contrarrestar las políticas y mensajes de Toquero, amén de contribuir a la unión de un sinfín de grupos progresistas que están denunciado la gestión en Eder y la Mancomunidad. 

Es cierto que IE ha sufrido dos años complicados tras su inesperada derrota de 2019, la marcha de Eneko Larrarte y la renuncia de otros concejales (Javier Gómez Vidal o David Martos). UPN en la pasada legislatura sufrió una situación similar tras perder el poder en la ciudad. 

Para el PSN-PSOE tampoco han sido dos años fáciles porque en las dos últimas elecciones municipales de Tudela cambiaron de candidato a última hora y necesitaban una continuidad que en los últimos años se les había resistido y que ahora, con Ángel Sanz a la cabeza, podrían alcanzar. 

Perfiles buenistas

El perfil 'buenista' de la mayoría de los representantes de la izquierda tudelana en el Ayuntamiento de Tudela casi garantiza que vaya a realizar una oposición rigurosa. Pero también ese mismo perfil, falto de colmillo, complica que se manejen en unas pistas clave que se suelen minusvalorar con cierta arrogancia desde la 'gauche divine': los medios de comunicación, las redes sociales o la calle, donde UPN vence en Tudela por goleada a pesar de sus excesos en Facebook o de la colección de polémicas que salpican al equipo de gobierno. 

La izquierda tudelana, amén de mirar a 2023, necesita poner en marcha cuanto antes una estrategia mediática con la que compensar el conservadurismo de la prensa local y amplificar sus denuncias de las incoherencias, fallos, contradicciones o faltas a la verdad de Navarra Suma, que sabe que la Ribera es un territorio propicio para sus guerras culturales e intereses a nivel autonómico. 

No es fácil hacer oposición a la Carta de capitalidad a Tudela o hacer frente al victimismo ribero respecto a Pamplona. Pero la izquierda tudelana debe resetear su mensaje, perder algunos complejos y seguir dando batalla a Toquero, que no tiene intención de cambiar un ápice de su estrategia. 

El alcalde de Tudela pretende que la Carta de capitalidad sea la varita mágica con la que invisibilizar una legislatura de mucho ruido y pocas nueces. Y la izquierda quiere articular un nuevo proyecto que en 2023 logre ensanchar el espacio progresista sin desvirtuarlo. Tiempo al tiempo. 


Share To:

Post A Comment:

0 comments so far,add yours