Un informe del Banco de España asegura que la subida del Salario Mínimo Interprofesional por parte del Gobierno de España en 2019 provocó que no se creasen entre 98.000 y 180.000 empleos en el Estado español. 

Omite este organismo que la medida promovida por la ministra Yolanda Díaz benefició al 1,6 millones de los trabajadores españoles más vulnerables. Y no explica su presidente Pablo Hernández de Cos el impacto que ha tenido esta medida en el consumo, que también contribuye a la creación de empleos directos e indirectos. 

Bote salvavidas

El Banco de España asegura que hubo menor crecimiento del previsto entre los colectivos con menores salarios, pero soslayan que la subida (de 735,90 a 950 euros) supone un bote salvavidas para la clase trabajadora más desfavorecida y coloca al Estado en sintonía con la UE. 

El informe sesgado evidencia que incluso organismos públicos asumen la visión más deshumanizadora del capitalismo al cuantificar las supuestas pérdidas que provoca la dignificación del ser humano, en vez de hacer números sobre la desigualdad mitigada. 

El Estado español, que cuenta con un grave problema de desigualdad, avanzó con la subida del SMI en favor de la cohesión social y lo seguirá haciendo, tal y como ha prometido la vicepresidenta Nadia Calviño. 

Y es que hasta el sector más liberal del Gobierno de España es consciente de que la reactivación del consumo se combate por la subida del SMI, sin que este hecho esté directamente entroncado con el problema endémico del paro en el Estado que, cuando el sueldo mínimo rondaba los 650 euros, no parecía preocupar tanto al Banco de España. 

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