Navarra es la autonomía con la distribución de rentas más igualitaria del Estado







El coeficiente Gini que mide la desigualdad en un territorio, se situó en 2017 en un 24,7 frente al 33,2 estatal, y mejoró la situación el último año para el que hay datos, al pasar de un 26,5 de 2016 al 24,7 de 2017. Estos datos se desprenden del III Informe sobre la pobreza y la desigualdad en Navarra, que realiza cada año el Observatorio de la Realidad Social del Departamento de Derechos Sociales.

Al comparar los resultados con los datos de la UE-27 se aprecia que Navarra presenta porcentajes inferiores a los de la UE en los últimos siete años, superada solo por dos estados de la UE y estando al nivel de países como Finlandia y Noruega.

Igualmente, si tenemos en cuenta otro indicador que se utiliza para analizar la desigualdad, el cociente S80/S20 que mide la desigualdad a través de ratios entre percentiles, Navarra es la comunidad menos desigual de España con un 3,9 frente al 5,2 de la media. En este indicador, la reducción es significativa en el último año pasando del 4.4 al 3,9.

En cuanto a la pobreza severa, Navarra se situó en 2017 como la comunidad autónoma con menor porcentaje de pobreza severa con umbral estatal, un 2,6%, descendiendo un 44,5% respecto al año anterior con un 4,7%, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV). Este indicador alcanzó en España el 9,2%. En términos numéricos, supone pasar de 30.110 personas en pobreza severa a 16.724, es decir, 13.448 menos.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio presentado esta mañana en rueda de prensa por la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu; el director general del Observatorio de la Realidad Social, de Planificación y de Evaluación de las Políticas Sociales, Luis Campos, y el director de Servicio del Observatorio de la Realidad Social, Antidio Martínez de Lizarrondo.

Radiografía del colectivo

Para poder hacer una radiografía más precisa del colectivo de personas que sufre más dificultades se ha utilizado una fuente propia como es la Estadística de Renta de Navarra que utiliza un umbral superior y permite un análisis más preciso al analizar las diferentes zonas de Navarra.

En cuanto a la edad y al sexo, cabe destacar que la pobreza severa tiene una incidencia superior en las mujeres y en las y los menores de 16 años. En el caso de las mujeres, esta cifra alcanza al 12% frente al 10,8 de los hombres. En el caso de la pobreza infantil, un 18,3%, es muy superior a la media del 11,4 y cuatro veces superior a la de los mayores de 65 años, con un 4,3%.

Igualmente, es reseñable la mayor incidencia de la pobreza severa en la población extranjera residente en Navarra, con tasas 5 veces superiores a las de las personas autóctonas. Por el contrario, las personas de origen extranjero con nacionalidad española, tienen menores tasas de pobreza pero así y todo son 3,5 veces superiores a las de la población autóctona.

Por áreas de servicios sociales, cabe resaltar las diferencias entre el norte y sur de Navarra, con indicadores que van del 8,7% de pobreza severa de la zona noroeste, al 16% de la zona de Tudela (pese a su mejora el último año), siendo la media un 11,4% según la Estadística de Renta de la Población de Navarra.

Si analizamos la pobreza en los barrios de Pamplona / Iruña, Buztintxuri, Casco Viejo, Txantrea, Etxabakoitz, Milagrosa, Rochapea y San Jorge presentan tasas más altas de pobreza que la media de la capital foral. Concretamente el barrio de Etxabakoitz ostenta las tasas más altas, tanto de pobreza relativa como severa: 32,6% y 18,3% respectivamente en 2017, si bien ha mejorado su situación en el último año respecto a la media de la capital. Por el contrario, Ermitagaña es el barrio que presenta menores tasas: en 2017 su tasa de pobreza severa fue 5,5 puntos menos que la media de Pamplona.

Si nos centramos en la pobreza severa en estos tres tipos de hogar básicos se observa que, en 2016 y 2017, los hogares unipersonales y los no unipersonales sin menores de 16 años, ostentaban tasas menores que la media navarra. En cambio, se comprueba que los hogares con menores de 16 años tienen más probabilidad de padecer pobreza severa, ya que superan en 6 puntos a la media navarra (17,6% frente al 11,4% en 2017). Así, queda acreditado que las familias con hijos menores tienen más probabilidad por tanto de sufrir la pobreza.

Diversos indicadores

La Unión Europea utiliza el indicador AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) para la medición del riesgo de pobreza y exclusión social combinando tres magnitudes: 1) Renta, 2) Privación Material Severa (PMS), y 3) Intensidad de trabajo, esto es, población con baja intensidad de trabajo por hogar (BITH). Se consideran personas AROPE, en situación o riesgo de pobreza o de exclusión social, aquellas que viven con bajos ingresos (60% de la mediana del ingreso equivalente), y/o que sufren de privación material severa (4 de los 9 ítem definidos) y/o que viven en hogares con una intensidad de empleo muy baja o nula (por debajo del 0,2).

En dicho indicador, Navarra en 2018 (si bien los datos económicos son de 2017) era la segunda comunidad con menor riesgo de pobreza y exclusión social, con un 12,6%, convirtiéndose en la catorceava región europea con menor riesgo de pobreza y exclusión, y menos de la mitad que el conjunto de España, con un 26,1%. Una tasa que ha descendido del 13,5% a ese 12,6% en el último año.

Una manera de aproximarnos a la evolución de la pobreza hasta el año 2019, es analizar la evolución de tres indicadores clave de la EPA como son el porcentaje de hogares con todos sus miembros activos en paro, el porcentaje de hogares con la persona de referencia parada y el porcentaje de hogares sin ingresos. En los tres parámetros los resultados de 2018 mejoran respecto a 2017. En el primer caso, Navarra pasa de un 5,8% a un 5,2%, en el segundo de un 7,6 % a un 7,4% y en el caso de los hogares sin ingresos (el indicador más aproximado a la pobreza severa) disminuye del 2,7% al 2,3%, ampliándose la distancia con España hasta un punto porcentual.

Valoración de la consejera

La consejera Maeztu ha subrayado que “los datos proporcionados por las diferentes fuentes y los indicadores utilizados en este informe, muestran que la situación de la Comunidad Foral en relación con la desigualdad y la pobreza es una de las mejores de España y de Europa, sin embargo, no podemos darnos por satisfechos". Además, ha añadido que “pese a que la mejora en los últimos años ha sido superior a la media española en muchos parámetros, es preciso seguir poniendo el acento en algunos problemas serios”. “Todavía es destacable una importante desigualdad intra-regional, tanto en algunos grupos poblacionales como en el territorio con notables diferencias de norte a sur. Esta peor situación de estos grupos de población y del sur de Navarra, no es algo propio del momento actual ya que era previo a la crisis, pero sus efectos siguen muy presentes”, ha afirmado.

También ha recalcado que el sistema de rentas mínimas, y concretamente la Renta Garantizada en Navarra, son “dispositivos fundamentales” para la lucha contra la pobreza al ser la última red de seguridad económica para la ciudadanía.

Por último, Maeztu ha insistido en que el incremento de la inserción laboral de los colectivos con más dificultades, la mejora en la calidad del empleo y la lucha contra la pobreza infantil, deben ser elementos de primer orden para mejorar la sociedad del futuro. “Las cicatrices que deja esta lacra en la infancia son muy largas y afectan a la educación, la salud y en definitiva, a las oportunidades presentes y futuras de los y las menores que las padecen”, ha concluido.

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