Sobre la sentencia del Cuartel de Fitero










En AFI no queremos copiar las tácticas de la vieja política y hemos decidido expresar nuestra opinión sobre la sentencia del Consejo de Navarra que favorece al Ayuntamiento de Fitero en relación con su Cuartel de la Guardia Civil. Empezamos haciendo un poco de memoria:

Desde su anuncio a finales de 2013, el proyecto de construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Fitero suscitó todo tipo de críticas. Las primeras y más graves procedentes del propio cuerpo de la Guardia Civil, pero por aquel entonces se despreciaron por los mismos que hoy se disfrazan como sus más fervientes defensores. En un comunicado la Asociación Unificada de Guardias Civiles, que representa a más de 30.000 agentes, señalaba que "a fecha de hoy no se comprende como es posible que se quiera abrir un Cuartel, en la localidad de Fitero (...) No sabemos qué motivos existen para abrir otra vez el Cuartel, puede ser que el señor Ministro tenga familia en Fitero y amistades, como el alcalde del pueblo (Pachi Yanguas)".

El Ministerio del Interior se puso manos a la obra para justificar la obra: había dos Cuarteles en un radio de 250 km, en realidad hay más de 60 en apenas 180 kilómetros, y la criminalidad se había disparado en Fitero más del 80% en tres años, cifras descontextualizadas que aireadas en el Congreso de los Diputados sin duda ayudarían a reforzar nuestra imagen turística. Se olvidaron de explicar que la ubicación elegida fue en un solar aledaño al Colegio de primaria público en el lugar en el que se iba a construir el nuevo centro médico, proyecto que curiosamente se canceló poco antes del anuncio de la construcción del Cuartel.

El proceso judicial

La Ley ofrece a los ciudadanos el derecho a recurrir las decisiones de los órganos de la Administración Pública, y ningún político demócrata debe afear o tachar de ataque frontal tales actos. Una de las obligaciones del gestor público es responder de esa gestión ante el ciudadano. Si no lo quiere así tiene una opción: no ejercer un cargo público. La opacidad es siempre síntoma de errores como los de Pachi Yanguas, que ni siquiera llevó la revisión a Pleno.

Ante la solicitud de revisión el equipo de Gobierno tenía dos opciones. La primera era acceder y solicitar un informe al Consejo de Navarra, que como hemos podido ver ha expresado su dictamen sin coste alguno y en tan solo dos meses. O podían negarse, como así hicieron, obligando a los vecinos a recurrir al TAN para conseguir que se hiciese la revisión que solicitaban y a la que tenían derecho.

El TAN sentenció que se debía hacer la revisión como decían los vecinos, y ante esto el equipo de Gobierno se negó a seguir la vía más rápida y gratuita. Entonces callaron sobre su derrota y comenzaron los paseos por todos los tribunales posibles hasta que después de casi cuatro años uno de ellos les obligó, ya sin opción a más recursos, a realizar la revisión con el resultado que ahora todos conocemos y del que tanto alardean con arrogancia cuando tiempo atrás guardaron silencio ante sentencias desfavorables: incoherencia y falta de educación, podríamos llamarle. O mal perder y peor ganar.

Desde AFI siempre se propuso que el Ayuntamiento de Fitero accediese a hacer la revisión de oficio a través del Consejo de Navarra por dos motivos: tiempos y costes. Raimundo Aguirre escogió seguir el mismos camino que Pachi Yanguas: la justicia ordinaria. Esta fallida elección ha costado más de 20.000 euros de las arcas públicas y ambos pretenden achacar a terceros una cuantía económica provocada por sus inadecuadas decisiones.

Pachi Yanguas también dice por su boca en la prensa (por lo cual al fin podemos leerle sin faltas de ortografía), que algunos le han tildado como "cacique". Suponemos que lo dice por la Asociación Unificada de Guardias Civiles, ya que ésta acusó al anterior Ministro del Interior de aprobar el proyecto "no para incrementar la seguridad y servicio que ha de prestarse a los ciudadanos, sino para engordar su vanidad y sus estómagos".

Claro, que contra la AUGC no se atreve el valiente senador, ese que solo habla en las victorias, calla en las derrotas y todavía se atreve a dar lecciones de gestión después de 12 años en los que sin duda salió más favorecida su carrera que Fitero, villa que vio como el ilustrísimo señor Yanguas inauguró el Parque del Pontigo cuando sus inmediatos antecesores le habían cortado la cinta al Colegio, al nuevo Ayuntamiento, a la renovada carretera con Cintruénigo, al entorno del Monasterio, al renovado centro de salud, etc. Ni llegaron sus rusos, todavía acumulando miles de euros de deuda, ni su carretera del polígono, hoy más olvidada por una autovía movida de Fitero a Tudela con su aplauso, ni su centro de salud, hoy inexistente. Agua, agua y agua. Y jamón, jamón, jamón. En fin...

Recordamos que la sentencia es recurrible, pero los tribunales descansarán sobre este asunto por un motivo: AFI sostuvo en su día en un Pleno que la última palabra la tenía el Consejo de Navarra, como así será.

Epílogo

Ya lo decía Jorge Luis Borges, "hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria". Y más dignidad que demasiados palmeros siempre prestos a celebrar un triunfo ajeno con la intención de sentirse protegidos en el rebaño, que es la mejor manera de quedarse desguarnecidos al permanecer atados de por vida a una dictadura social que les hace esclavos del qué dirán (breve pregunta que encierra incultura, aburrimiento y críticas apuntando abajo, nunca a Ministros ni a senadores. Es el modelo del penúltimo débil de la clase que señala al que sufrirá bullying ante un aplauso cobarde e inseguro que les hará sumisos crónicos y faltos de libertad, es decir, infelices).

Lo escribió Jodorowsky: "Los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad". Por eso los que nunca pierden nos miran raro: hasta ahora pensábamos que era simple astigmatismo. De ahí la estigmatización que pretenden someter sin suerte a los que se rebelan del discurso único: el ultraconservadurismo por obligación o la disidencia silenciosa que te lleva a odiar al "crítico radical", que ni siquiera gestiona ni un euro del presupuesto municipal pero tiene la culpa de todo. Recuerden que AFI nació para ayudar a que Fitero piense en su futuro. No a que piense como nosotros, simplemente a que piense...

Porque Fitero cambiará o no será...

"La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír" (Orwell). Para lo contrario ya hay demasiados candidatos...

Como siempre: Grupo Municipal AFI.





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