El juicio a Uxue Barkos desmonta la campaña de falsedades que ha sufrido la presidenta








Diario de Noticias editorializaba ayer sobre la campaña de acoso y falsedades que ha sufrido Uxue Barkos por parte de la derecha política y mediática navarra respecto al cobro de unas dietas como concejal del Ayuntamiento de Pamplona: "La vista oral del juicio por el caso de las dietas del Ayuntamiento de Pamplona-Iruña contra la presidenta Uxue Barkos en su época de concejal puso de manifiesto las falsedades e inconsistencia de las acusaciones sostenidas por el colectivo Justitia et Veritas y tras cuatro años de pesecución personal todo se ventiló en apenas 40 minutos. No sólo no pudieron demostrar las presuntas irregularidades de Barkos, sino que la defensa de la presidenta del Gobierno de Navarra dejó en evidencia la falta de argumentos del abogado de este colectivo, Antonio Alberca, que acabó derivando en un bochornoso intento de justificar su actuación tratando incluso de denigrar a Barkos utilizando de forma rastrera la enfermedad de cáncer de mama que padeció. Justitia et Veritas, una de las vías que utilizan los grupos de derecha extrema y ultras para judicializar la política democrática -al igual que hacía antes de acabar ante los tribunales el sindicato Manos Limpias- y en este caso vinculado al apellido Del Burgo, protagonizó el último capítulo de una campaña de acoso personal contra Barkos que se ha mantenido activa en el Tribunal de Cuentas con argucias jurídicas y subterfugios legales pese a que esas mismas acusaciones fueron ya rechazadas por los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Pamplona, por la Fiscalía de Navarra, por la Cámara de Comptos, por el Tribunal Supremo e incluso por el juez y el fiscal que instruyeron este caso en ese mismo Tribunal de Cuentas. Si todo era a la vista de cualquier observador objetivo un infame montaje político y mediático contra Barkos, el juicio resaltó el bajo nivel profesional y ético de quienes han ejercido la acusación y, más aún, de quienes sin ninguna dignidad les han jaleado y dado cobertura política y mediática. Todos ellos, con la lamentable complacencia de UPN y PP y de los medios conservadores de Navarra, sabían -porque así había quedado ya demostrado judicial y legalmente- que no había caso de las dietas de Barkos como concejal, pero aún así optaron por dar aire y cobertura a ese inmenso pozo de inmundicia, artimañas y mentiras propias de los trileros de peor categoría. Seguramente, porque antes que la verdad y la convivencia les interesa su protagonismo personal o empresarial. Pero ese indigno camino no conduce a ningún buen lugar. Al contrario, como apuntan las encuestas -la última publicada por DIARIO DE NOTICIAS el fin de semana-, el cambio generacional y social de este siglo XXI les aleja cada vez más de la sociedad navarra actual".

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