La Ribera pierde población











Según señala Diario de Noticias, a población ribera descendió en 441 habitantes en 2016 respecto a los 100.753 con que contaba en 2015. De esa manera el último censo registrado por el Instituto Nacional de Estadística refleja que en esta comarca residían el año pasado 100.312 personas. La caída es generalizada en casi todos los municipios de la zona (sólo crecen ocho de las 24 localidades) y Tudela sigue siendo la que más pierde, con 218 vecinos menos censados. En la parte contraria se encuentra Murchante, que vuelve a incrementar su número de residentes hasta llegar a 3.906, 64 más que un año antes, y afianza su quinto lugar de los municipios más habitados de la Ribera, alejándose más de Cascante, que vuelve a cifras no registradas desde 2001.

EL ANÁLISIS La emigración de los jóvenes y la vuelta a los países de origen de muchas personas (además de un progresivo envejecimiento de la población) podrían ser los factores determinantes a la hora de buscar justificación al constante descenso de población de la Ribera desde hace cinco años. Tras una ligera mejoría en 2015 (sólo se redujo el número en 71 personas), la caída en el número de empadronados a vuelto a niveles de la crisis. De hecho, en la Ribera residen más o menos las mismas personas que en 2008 (100.312 en 2016 por los 99.825 de hace seis años).

Este retroceso se hace más evidente si se analiza localidad por localidad, dado que siguen perdiendo población las mismas (el eje del Alhama) y también son las mismas las que siguen creciendo (área cercana a Tudela -Murchante y Fontellas-, Ribaforada y Castejón). Junto a la capital, Tudela, la lista de las localidades que más habitantes pierden la encabezan una vez más Corella (98 menos), Caparroso (96), Cortes (29), Valtierra (29), Ablitas (26), Fitero (26), Monteagudo (24) y Cabanillas (21).

Frente a ellas se encuentran las que más han crecido en su registro poblacional, que estaría encabezada por Murchante (64 más), Villafranca (que vuelve a la senda del crecimiento con 44 vecinos más), Castejón (31), Fontellas (12), Ribaforada (12) y Carcastillo (10). Capítulo aparte merece el crecimiento de las poblaciones más pequeñas como Fontellas, Barillas o Tulebras, que lejos de perder han crecido de forma importante (12, 18 y 8, habitantes respectivamente).

Es el quinto año consecutivo que la Ribera pierde población (441 en 2016, 71 en 2015, 1.273 en 2014, 484 en 2013 y 471 en 2012) con lo que no sólo se queda lejos de su máximo histórico (103.052 habitantes en 2011) sino que lo que más preocupa es que las localidades pequeñas están volviendo a niveles poblacionales incluso de antes de 1996.

Éste es el caso de varios municipios intermedios de esta comarca como Buñuel, Cabanillas, Cortes, Fitero o Monteagudo que tras unos años continuados de pérdida de habitantes cuentan en la actualidad con unas cifras similares o incluso menores a las que tenían hace 20 años. Así, Buñuel tiene en la actualidad 2.258 vecinos y 2.390 en 1996, Cabanillas 1.393 hoy por los 1.464 de 1996 y Fitero 1.996 hoy por los 2.083 de hace 20 años. En el otro extremo, Murchante ha ido ganando población casi de forma continuada desde hace dos décadas, mientras que Cascante pierde desde 2001 y a punto está también de ser superada en el ranking por Ribaforada y pasar a ser la séptima localidad de la Ribera por número de habitantes.

CARTA DE CAPITALIDAD Estos poco más de 100.000 habitantes que viven en la Ribera y potenciales usuarios de algunos de los servicios que, como capital de comarca, ofrece Tudela pueden ser uno de los elementos que determine la obtención de la carta de capitalidad. El borrador de la Reforma del Mapa Local que ha enviado el Gobierno de Navarra a la Federación Navarra de Municipios y Concejos recoge, por primera vez, esa posibilidad. Según se señala, “podrá dotarse a la ciudad de Tudela de carta de capitalidad a menor escala (que Pamplona). Se eliminarán cláusulas de garantías sujetas a derechos no objetivados en el pasado”. De hecho, Xabier Lasa, director general de Administración Local ha afirmado que “el Gobierno dio una prima especial que se hizo, más que por criterios objetivos, por servicios que presta el común. Esta prima especial se tiene que sustentar, y yo veo que Tudela también se podría plantear algo a su escala”. El paso que la Administración va a dar se centra en, con criterios objetivables y medibles, tratar de analizar qué conceptos, servicios y usos tienen un carácter comarcal (educación, salud, cultura, administración...) tanto en Pamplona como en Tudela y confieren a la ciudad un coste especial por la llegada de población.

Según la Ley Foral 16/1997, de 2 de diciembre de 1997, la capitalidad “ha exigido al Ayuntamiento de Pamplona sobredimensionar determinados servicios e infraestructuras de la ciudad, lo que conlleva un incremento de gasto a expensas de sus presupuestos municipales, sin que se pueda repercutir a sus usuarios reales”.

Sin ofrecer datos concretos de cómo se obtuvo el dato de los 1.800 millones de pesetas de 1997, se señalaba que “la cuantificación de las cifras ha partido de una valoración del número de habitantes que pueden considerarse población, añadida a los que el Ayuntamiento estaría prestando unos servicios sin contraprestación, para establecer posteriormente el alcance de los costes de los servicios sobredimensionados que gravan el presupuesto municipal”.

En campaña, el actual alcalde Eneko Larrarte calificó su consecución de “prioridad”. “Lo que importa es que Tudela esté donde se tomen las decisiones y que además tenga un impacto económico especial con la carta de capitalidad y unos servicios que hagan que se pueda generar ese tejido en la Ribera”.

Director General Administración Local

EN EL RETROVISOR

l Gurrea. El que fuera vicepresidente de gobierno con Miguel Sanz, Rafael Gurrea, disintió en un primer momento del acuerdo que en junio de 1997 anunciaban Sanz con el entonces alcalde, Javier Chorraut. Gurrea entendía que esa cifra “no está justificada, abre la puerta para que otras localidades de la Comunidad Foral exijan fórmulas de financiación similares”. De hecho, detallaba su oposición diciendo que con las mismas condiciones que se adjudicaba a Pamplona, “Tudela o Estella pedirán 600 millones por barba”.

100.351

Habitantes. Tenía la Ribera en 2016. El tope máximo llegó en 2011 con 103.052 habitantes.

HABITANTES TUDELA

2016 35.170

2015 35.388

2014 35.062

2013 35.369

2012 35.358

2011 35.429

2010 35.268

2009 34.717

2008 33.910

2007 32.760

2006 32.802

2005 32.345

2004 31.659

2003 31.228

2002 30.355

2001 28.998

2000 27.819

1999 27.602

1998 27.188

1996 26.857

HABITANTES LA RIBERA

2016 100.312

2015 100.753

2014 100.824

2013 102.097

2012 102.581

2011 103.052

2010 102.865

2009 101.890

2008 99.825

2007 96.946

2006 96.904

2005 95.840

2004 94.357

2003 93.349

2002 91.854

2001 88.879

2000 86.027

1999 85.416

1998 84.454

1996 83.972

CARTA DE CAPITALIDAD

l Cantidades. Eneko Larrarte hablaba en campaña de unos 5 millones de euros en concepto de la carta de capitalidad, aunque era una estimación. El Ayuntamiento de Pamplona recibirá 24,1 millones de euros en 2017 por este concepto.

l Acuerdo de gobierno. El denominado “acuerdo para un gobierno alternativo” que firmaron I-E, PSN y Tudela Puede el 12 de junio de 2015 en Tudela, apuntaba este extremo con esta redacción. “Proposición al Gobierno de Navarra de un status específico para la ciudad como cabeza de comarca consistente en una financiación estable y suficiente”.

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