Carlos Guillén Sola, en nombre de la Agrupación Fustiñana de Izquierdas, firma el siguiente texto de opinión:
Una vez pasadas las fiestas patronales, desde la Agrupación Fustiñana de Izquierdas queremos compartir un pequeño balance al respecto.
En primer lugar, queremos denunciar la deriva política del txupinazo en ésta legislatura. Por un lado, la “teatralización” por la no invitación al Gobierno de Navarra, que no es nuevo, durante la legislatura del gobierno comandado por Uxue Barkos ya no se les invitó por el mero hecho de no “ser de los suyos” como se dijo entonces. En el txupinazo de Cabanillas se encontraba María Chivite en el balcón junto a una pancarta en la que se leía “No al cierre de las Urgencias Rurales”. ¿No sería preferible invitar al Gobierno de Navarra y mostrarle el rechazo? A nuestro parecer sería mucho más efectivo.
Por otro lado, tras muchos años pidiéndose, se ha dado un paso adelante cediendo el prendido de la mecha del txupinazo a una asociación del pueblo, aunque hay que recalcar una cuestión a nuestro juicio importante; la decisión de quién lo hace sigue recayendo en la voluntad personal del alcalde, cuando lo interesante sería que la elección fuera en base a una votación popular entre diversos candidatos. Dejar la elección en manos de la vecindad, nos aleja de posibles vetos, como se dan en otros ámbitos.
De igual forma, debiera ser la elección del “Fustiñanero de adopción”. Ha generado gran estupefacción la elección de éste año entre la vecindad, recayendo en una persona que la mayoría de la gente no le llega a poner cara y que lleva a cabo su actividad industrial en nuestro pueblo, como lo hace en otros lugares. Además, como guinda al pastel y, al parecer, generando cierta indignación entre quienes lo distinguieron, por no aparecer a recogerlo y mandar a su directora de marketing.
Hay que volver a comentar el tema de la música en la calle a determinadas horas. Si bien, como se suele decir, sólo son unos días, hay que tener en cuenta también a la gente que necesita descansar o trabaja durante esa semana y convendría abrir un diálogo para que la cuestión se regulase. No nos oponemos a estas iniciativas, sólo que entendemos que se puede analizar el tema para mejorarlas.
Al hilo de ésto, insistir en que el diálogo tanto con comercios y establecimientos hosteleros, como con las diferentes asociaciones que participan en las fiestas es vital. El programa no puede diseñarse de forma unilateral y sin apenas comunicación entre las diferentes partes. Se trata de fomentar esa comunicación para establecer puntos de encuentro, aportar ideas y limar aristas en los diferentes temas y cuestiones que pudieran surgir. Con eso se evitarían por ejemplo, saturación de actos en algunos días y cambios o improvisaciones de última hora, que si bien a veces es inevitable, de lo que se trata es de que se den las menos. Por eso es necesario abrir la participación para la elaboración del programa.
Por último queremos recalcar algo que siempre hemos puesto de manifiesto; hay que hacer y dejar hacer. Porque cuando se deja hacer, muchas veces nos encontramos con iniciativas que tienen mucha aceptación. Por poner un ejemplo, éste año la jornada que organizaron desde “El zulo de las Ovejas”, con una afluencia y participación sobresaliente. Dejando hacer, quién sabe si durante las fiestas, e incluso a lo largo del año, no nos podríamos encontrar con iniciativas o propuestas con aceptación entre la gente.
Sin más que decir, desde la Agrupación Fustiñana de Izquierdas esperamos que la vecindad haya disfrutado de las fiestas de la mejor manera posible, con alegría, fraternidad y sin tener que lamentar ninguna incidencia grave.
