Toquero pone el foco en los migrantes mientras es investigado por Anticorrupción y barrido por Ibarrola
La designación de Cristina Ibarrola como candidata de Unión del Pueblo Navarro (UPN) a la Presidencia del Gobierno foral en 2027 ha dejado al hasta ahora invicto alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, en una posición delicada. La decisión, adoptada directamente por el Consejo Político consolida el control del aparato del partido por parte del esparcismo, que controla alrededor del 75% del principal órgano regionalista, y marca un revés significativo para la ruidosa corriente que él lidera.
La derrota interna no significa el fin de la influencia de Toquero, que mantiene la alcaldía de Tudela y podría convertirse en el 'plan b' de UPN si en 2027 no recuperan el poder. Sin embargo, su margen de maniobra se ha visto limitado por investigaciones de la Oficina Anticorrupción relacionadas con ayudas al CD Tudelano y contratos presuntamente fraccionados. A pesar de haber defendido la legalidad de su gestión, la coincidencia temporal entre estas indagaciones y su derrota interna ha generado un clima de vulnerabilidad política.
En este contexto, Toquero ha endurecido su discurso municipal, centrando la atención en los empadronamientos y poniendo el foco en supuestas irregularidades vinculadas a la población migrante. Desde la oposición, la coalición Contigo Tudela interpreta estas medidas como una estrategia para desviar la atención de las investigaciones y de la derrota interna en UPN, que ha vuelto a aparcar su debate sobre qué partido quiere ser.
