El Departamento de Derechos Sociales, a través de un convenio de colaboración suscrito por Andrés Carbonero Martínez, director General de Protección Social y Cooperación al Desarrollo, y Silvia Hualde, en representación de la Asociación Acción en Red-Elkarlan Sarea, destinará este año 10.000 euros, a útiles para proteger del frío a personas sin hogar o en infraviviendas localizadas en Tudela y su entorno.

De esta forma, se atenderá a unas 25 personas que viven en infraviviendas, unas de modo permanente y otras en tránsito en la ciudad.  Se da la circunstancia de que, desde el comienzo de la pandemia, con las limitaciones de movilidad y el toque de queda, ante la imposibilidad de quedarse en la calle, la permanencia en algunas casetas se ha hecho más estable.

También recibirán atención otras 100 personas, muchas de ellas cabezas de familia, que viven en casas o pisos, pero su situación es muy precaria, por distintos motivos: falta de papeles, ausencia de ingresos por no tener trabajo y no cumplir condiciones para recibir prestaciones sociales.

“Se trata de un colectivo que vive en situación extrema de exclusión social, sin recursos materiales, económicos, ni de habilidades sociales en muchos casos, que le permitan su inclusión en la vida social del municipio. Muchas veces también carecen de herramientas para el acceso a los servicios básicos del municipio”, señala Silvia Hualde, de Acción en Red-Elkarlan Sarea.

Una de las carencias básicas, especialmente en la época de invierno, es la de falta de combustible, tanto para calefacción como para cocinar, así como de ropa de abrigo, a las que se destinará la financiación.  

La Asociación Acción en Red-Elkalan Sarea es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja en Tudela desde 2011 para acompañar, visibilizar y apoyar a personas sin hogar y/o en situación de exclusión. Cuenta con un presupuesto anual de 17.500, procedente de las cuotas de personas socias, campañas de recaudación, Ayuntamiento de Tudela y Departamento de Derechos Sociales.  

Está constituida en la actualidad por una veintentena de personas voluntarias, organizadas en cuatro grupos.

Objetivo: visibilizar a las personas sin hogar

Pertrechadas con termos de caldo y café, leche y galletas, las personas voluntarias, se organizan por rutas y todos los domingos por la mañana, de septiembre a junio, visitan a personas que viven en la calle o en infraviviendas (casetas en su gran mayoría).  “Nos facilita el primer contacto y acercamiento para conocer la situación de dichas personas”.

El domingo es también el día de reparto semanal de vales mensuales de butano, en el local de la entidad. Y, en los meses más fríos, también se reparte leña. De ello se encargan los grupos de voluntariado, junto con las personas beneficiarias, que colaboran en las brigadas.

Esta labor se realiza de manera coordinada con los Servicios Sociales y otras entidades de la ciudad, como el Centro Padre Lasa, que entrega ropa de abrigo, o el Bando de Alimentos, para la obtención de comida. También colaboran Villa Javier o Cruz Roja.

“Formamos parte de la Mesa de entidades sociales de Tudela, en la que participan colectivos sociales de la ciudad y la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Tudela”, señala la entidad.  “Sucede que muchas personas desconocen los recursos a los que pueden acceder y dónde acudir para mejorar su situación. En otros casos, carecen de papeles o no están empadronados, lo que dificulta mucho el acceso a cualquier ayuda”.

Uno de los objetivos para 2021 es realizar una buena recogida de datos y archivo, para facilitar dicha coordinación, evitando duplicar o prestar ayudas innecesarias, derivando cada caso a los profesionales que les puedan atender.

Entre las actividades de sensibilización dirigidas al conjunto de la ciudadanía, destaca una cita anual, el 27 de noviembre, Día de persona sin Hogar. Se lleva a cabo todos los años una acción de visibilización e información sobre este colectivo y lectura del manifiesto, enmarcada dentro de la campaña que Cáritas desarrolla a nivel estatal, asumiendo el lema establecido y la orientación de la campaña.

Esta ayuda concedida ahora por el Departamento de Derechos Sociales se suma a los 250.000 euros que destina a la atención de transeúntes y personas hogar en los albergues de Pamplona / Iruña, Tudela y Altsasu / Alsasua. Antes del COVID-19, en torno a 3.300 personas pasaban por estas instalaciones municipales cada año.

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