Los departamentos de Salud y Derechos Sociales, se han reunido con las asociaciones de centros residenciales de mayores, LARES y ANEA, y del sector de discapacidad, para analizar la situación en dichos centros, que va mejorando las últimas semanas, y coordinar esfuerzos.

En la reunión estuvieron presentes la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu y la consejera de Salud, Santos Indurain, con sus respectivos equipos, y tres representantes de cada una de las entidades que agrupan a los centros residenciales de mayores, junto con ASPACE, en representación de los centros de discapacidad. En dicha reunión han acordado seguir profundizando en las medidas preventivas y organizativas en el espacio sociosanitario adoptadas hace unas semanas.

Hace unas semanas ya se puso en marcha nuevamente la realización de PCR a todos los nuevos ingresos en centros residenciales, así como a todas aquellas personas usuarias que hubieran permanecido fuera del centro más de 72 horas. Pese a que no es obligatorio se sigue recomendando el uso de mascarillas en interiores y se insiste en la importancia de la correcta ventilación de los espacios.

En cuanto a trabajadores y trabajadoras, se siguen profundizando las medidas. En este sentido se está realizando una prueba diagnóstica ante una nueva incorporación o tras el regreso de una ausencia mayor de 15 días, al margen de su situación vacunal como se anunció recientemente. En el caso de que se diera un escenario de riesgo extremo de transmisión (incidencias muy elevadas), se va a trabajar con los centros la posibilidad –en la línea de lo recomendado tras un reciente Consejo Interterritorial entre autonomías y el Ministerio-  de ofrecer pruebas semanales con antígeno a los trabajadores y trabajadores que, por las razones que sea no estén vacunados aunque se trata de un sector, el sociosanitario, con unas elevadas tasas de cobertura  vacunal, una protección que el departamento de Salud seguirá facilitando de forma priorizada y prioritaria más allá de la línea de vacunación poblacional por tramos de edades.

En cuanto al régimen de visitas y salidas, este se mantiene, aunque extremando las precauciones, buscando siempre un equilibrio adecuado entre la protección ante el virus y la salud psicosocial.

En coherencia con la apuesta estratégica -reiterada hoy también a los representantes de los centros residenciales- por parte del Departamento de Salud de facilitar siempre el mantenimiento y actualización de la protección vacunal en este sector que, por su vulnerabilidad frente a la infección de COVID-19, es considerada “totalmente prioritaria” en términos de salud pública, también se comentó en el encuentro el tema  de una futura y posible tercera dosis, acotada en principio a determinados grupos concretos y prioritarios.

En este sentido, Navarra comparte la importancia de proteger siempre a las personas y sectores más vulnerables a los efectos del virus, entre los que se encuentran las residentes de centros sociosanitarios.  No obstante, este planteamiento general de principios -compatible también con una visión del proceso de inmunización a escala global- está ligado a dos cuestiones: que las diferentes instancias sanitarias internacionales se pronuncien técnicamente en este sentido y que luego también haya una decisión coordinada y de cogobernanza, ya a nivel interautonómico y estatal, para su puesta en marcha ordenada y acordada en el marco de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial.

Un 62% menos de casos activos en residencias de mayores

El Departamento de Derechos Sociales informa también de que, desde el pasado 20 de agosto, se ha registrado un nuevo descenso en los casos positivos activos por COVID-19 entre personas residentes en centros de mayores. En total, el número de casos activos asciende a 38 y afecta a 4 centros residenciales, siendo 39 menos que los registrados el pasado viernes 20 de agosto. Cabe destacar que desde el pico más alto alcanzado el pasado 13 de agosto con 100 casos activos, la reducción es del 62%.

En los últimos días, se ha conocido tres nuevos fallecimientos por COVID-19 de personas residentes, lo que eleva a 11 las personas fallecidas en la quinta ola de la pandemia.

De las 38 personas afectadas, 31 cursan la enfermedad en su centro residencial (16 permanecen asintomáticas, 15 con síntomas), 5 están en el recurso intermedio, 2 están ingresadas en centros hospitalarios.

En los centros residenciales de personas con discapacidad hay dos casos activos por COVID-19, y se encuentran en el recurso intermedio.


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