La cuenca de Pamplona cada día pesa más en Navarra, acumula más de 350.000 habitantes de los 650.000 de la Comunidad Foral, pero la Ribera sigue siendo el segundo foco poblacional del territorio y una zona estratégica que contribuye a la cohesión territorial de la autonomía. 

Es cierto que muchos indicadores socioeconómicos evidencian que está creciendo la brecha entre Tudela y Pamplona. Y es que la 'merindad sur' no dispone de las rentas y servicios de la capital, sin que este hecho invite a abrir la guerra cultural propiciada por la derecha española, alentadora de la vascofobia asumida por los socialistas, o que se tenga que soslayar que la Sakana, Tierra Estella y el valle de Salazar tienen seguramente más problemas que el sur navarro. 

Pero resulta preocupante que Gobierno de Navarra no apueste por realizar un plan específico para la Ribera, tan necesitada de inversiones públicas. Y resulta comprensible que los partidos políticos hayan convertido la zona en un oscuro objeto con el ánimo de hacerse con las simpatías del alrededor de 100.000 habitantes que componen la Ribera tudelana. 

La Ribera vota

La Ribera ha sido bipartidista en las últimas cuatro décadas. Y es que la morfología política de la merindad emparenta más con las tierras castellanas que con el norte de Navarra, donde las fuerzas nacionalistas cuentan con un gran peso. 

Los partidos políticos son conscientes de la importancia de la Ribera y es por ello que Navarra Suma ha azuzado la guerra entre la Navarra con acento ribero y la Navarra con acento vasco con la Carta de capitalidad. 

El PSN-PSOE, por su parte, ha intentado dejar ver que con la cirbonera María Chivite en el Gobierno de Navarra se están acrecentando las inversiones en la zona. Y Unidas Podemos, Geroa Bai o Euskal Herria Bildu, que cuentan con una presencia casi testimonial en los ayuntamientos riberos, también buscan mejorar su presencia en la comarca. 

Las elecciones en Navarra... sin la merindad de Tudela

El Parlamento de Navarra tendría otra composición si la Comunidad Foral estuviese compuesta solamente por los 23 municipios de la merindad de Tudela. Y es que Navarra Suma hubiese obtenido 26 parlamentarios de 50, el PSN-PSOE le seguiría con 18 y Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra y Podemos hubiesen logrado 2 escaños cada uno. 

Otro ejercicio de política-ficción es ver cuáles serían los cambios en el Parlamento sin computar los votos de los 23 municipios riberos: Navarra Suma caería de 20 a 19 escaños, Geroa Bai ascendería a la segunda fuerza con 10, el PSN-PSOE bajaría hasta el tercer puesto también con 10, Euskal Herria Bildu se dispararía de 7 a 9, Podemos mantendría sus 2 representantes e Izquierda-Ezkerra habría desaparecido de la Cámara navarra. 

Es decir, sin la Ribera Uxue Barkos podría haberse mantenido como presidenta de Navarra y EH Bildu estaría en condiciones de soñar con convertirse en segunda fuerza a corto plazo. 

Votos en la merindad de Tudela en las forales de 2019

NA+       23.019                 47,42 %
PSN-PSOE   15.911                 32,78 %
GBAI        2.447                   5,04 %
I-E (n)        2.107                   4,34 %
PODEMOS    1.997                   4,11 %
EH Bildu        1.274                   2,62 %
VOX           953                   1,96 %


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