Los partidos navarros comienzan a sacar los codos tras superar el ecuador de la legislatura: el PSN-PSOE pretende rentabilizar su liderazgo en el Gobierno de Navarra, Geroa Bai intenta distanciarse de María Chivite, EH Bildu agria su discurso respecto al Ejecutivo, Unidas Podemos quiere resetearse en la Comunidad Foral y Navarra Suma buscará lastrar a los socialistas en la Ribera para volver al Gobierno foral. Repasemos 17 claves sobre la actualidad política navarra. 

1- "Redefinición"

Cuando Javier Esparza habla de "redefinición" de Navarra Suma podría querer decir tres cosas: que los regionalistas realizarán una larga precampaña para insuflar ánimos en su alicaída militancia; que el peso de Ciudadanos se diluirá en la lista del centro-derecha navarro; y que UPN podría recuperar sus siglas electorales de cara a 2023 para mostrarse con una cara más fuerista que centralista. 

2- Fuerismo

UPN está siendo acusado de practicar la vascofobia y el victimismo ribero, aunque Esparza lo que quiere evidenciar es que su partido recupera el fuerismo perdido. Cabe recordar que la defensa del autogobierno de la formación se puso en duda por su docilidad ante los gobiernos del PP. Y se ha vuelto a poner por el enfado que les produce que Navarra recupere competencias como Tráfico, simplemente porque el tanto se lo anota el PNV. Los regionalistas, en definitiva, quieren recobrar la centralidad perdida a manos del PSN-PSOE y Geroa Bai. Pero lo intentan con un argumentario que, en algunos temas, entronca con el Vox. 

3- Navarra, ¿suma?

Navarra Suma cuenta con 20 parlamentarios y la unión de PSN-PSOE, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra alcanza 23. Los regionalistas pretenderán igualar o superar este combate en 2023 para que Ferraz, antes de unas eventuales estatales, evite que María Chivite mantenga la presidencia gracias a un 'sí' de Euskal Herria Bildu. Esta es la razón por la cual Esparza centra sus ataques en el supuesto entreguismo de Chivite a EH Bildu. 

4- Populismo progre

El PSN-PSOE seguirá con su seguidismo a Madrid, sus complejos en materia económica y sus políticas euskarófobas en la Ribera para no incomodar a una clientela a a la que, en vez de educar en respeto a la lengua navarra, pretenden agradar con populismo. Cierto es que el futuro de Chivite dependerá una vez más de la ola estatal. Esa misma la hundió en 2015 y la propulsó en 2019. Veremos qué ocurre en 2023.

5- Centralidad socialista

¿Y en 2023? Sánchez tiene visos de resistir y los socialistas podrían seguir liderando el bloque progresista. Lo intentarán defendiéndose de Alejandro Toquero en la Ribera, denunciando el radicalismo estéril de Na+ a nivel autonómico y basculando entre los dos bloques: otorgando apoyos implícitos a UPN en los principales ayuntamientos navarros y lanzando guiños izquierdistas a nivel autonómico y estatal. 

6- Pragmatismo 'peneuvista'

Uxue Barkos ha obtenido la soberanía estructural respecto al PNV tras implantar su pragmatismo en Navarra. La expresidenta intentará mantener el aliento político tras el nacimiento de una fuerza de laboratorio como Socialverdes, que apuesta por banderas no controvertidas como la navarra y europea, fía su futuro a un supuesto ecologismo que en muchos casos no deja de ser capitalismo verde con el que rejuvenecer el granero, y acepta el liberalismo escuela Manu Ayerdi en 'las cosas de comer'. 

6- Bazas

Geroa Bai tiene la mejor candidata de Navarra, los cuadros medios más valiosos y ha demostrado ser una fuerza clave para la expansión y vertebración del bloque progresista navarro. Eso sí, la coalición, nacionalista en la teoría y regionalista en la práctica, sigue siendo advertida en algunos lares como personalista (sin Uxue Barkos quizás caerían entre los 3 y 4 parlamentarios), elitista (por su falta de estructura y su escasa militancia) e ideológicamente contradictoria. Y es que resulta llamativo el contraste entre el brillo de Koldo Martínez, que se está realizando una labor hercúlea en el Senado con una férrea defensa de políticas progresistas navarras, y las políticas de la coalición en el Parlamento de Navarra, donde comparte ideas en política fiscal o infraestructuras con UPN de la mano del caído Manu Ayerdi, que tenía que haber dimitido antes de lo que lo hizo, o del 'rey de las renovables' Mikel Irujo. 

7- Geroa Bai y el euskera

A muchos de sus votantes les valdrá la acertada y necesaria defensa del euskera que hace Geroa Bai. Pero a otros les resultará insuficiente desde un prisma progresista. Porque la izquierda no es solo defender la lingua navarrorum o lanzar guiños en las redes sociales en favor del feminismo o los derechos LGTBIQ+. Sino realizar políticas progresistas en asuntos económicos y sociales, que es la mejor manera de defender a movimientos como el feminista o a comunidades como la LGBIQ+.

8- El Noticias

Diario de Noticias ha perdido el rumbo y está copiando el sectarismo añejo de Diario de Navarra o el actual de Navarra.com para atacar, la mayoría de veces con munición averiada, a UPN. El diario 'peneuvista', que le lame las botas a Chivite para salvar su ruina, combina la propaganda de Geroa Bai con un sectarismo impropio de un diario dirigido por un periodista de la talla intelectual de Joseba Santamaría, que se dedica a la ingeniería política en vez de a contar la verdad sobre la situación navarra. La ideología es muy saludable en una vida pública cada vez más nihilista e hipócrita. Eso sí, la ideología no debe estar por encima de la verdad porque esas mentiras lastran a la escudería que se defiende. Aunque, quizás en el caso del Noticias, más que ideas son negocios. 

9- Incoherencia ideológica

El Noticias es un medio imprescindible para la Navarra progresista y fue clave en la caída del pacto del Régimen. Por eso no es de recibo que, en vez de investigar las crecientes sombras municipalistas de UPN o de criticar la incoherencia ideológica del Gobierno foral, se entretengan atacando a Esparza con argumentos que en algunos casos son inconsistentes. O ensombreciendo las propuestas de EH Bildu, al que fustigan casi a diario con el lío de EA. 

10- ¿Y EH Bildu pa' cuándo?

Euskal Herria Bildu se ha consolidado como segunda fuerza en Euskadi tras haberse convertido en alternativa de Gobierno al PNV, está influyendo por fin en Madrid y es la segunda fuerza municipalista en Navarra en número de votos. Eso sí, en la Comunidad Foral siguen siendo cuarta fuerza con 'tan solo' 7 diputados. Es cierto que el crecimiento de la coalición en Euskadi no se repite en Navarra posiblemente por Geroa Bai. Un partido de la estructura y naturaleza de EH Bildu debería tener más de 7 parlamentarios en Navarra, tendría que haber influido más en el Parlamento foral, no tendría que haberse encharcado en los Presupuestos Generales del Estado y está obligado a recuperar los colmillos perdidos en su giro socialdemócrata. 

11- Otegi

A Otegi hay que reconocerle que haya colocado la izquierda abertzale en posiciones democráticas e influyentes tras haber contribuido a pacificar el norte y haber roto el techo electoral de esta familia ideológica. Eso sí, el de Elgoibar no puede utilizar su incuestionable liderazgo intelectual y humano en la izquierda vasca para hurtar el debate interno real en EH Bildu y para colocar a sus cercanos de Bateragune en todos los puestos clave de la coalición. ¿Que ha elegido a los "mejores"? Casualmente todos ellos son amigos suyos. Que casi todos sean víctimas del infecto Bateragune no les hace imprescindibles. 

12- EH Bildu sigue apostando en Navarra por un liderazgo... demasiado cambiante

EH Bildu pretende recuperar Pamplona con Joseba Asiron y crecer en número de parlamentarios en Navarra, Cámara a la que previsiblemente presentarán su cuarto candidato en doce años: en 2011 lideró Maiorga Ramírez, posteriormente le relevó Adolfo Araiz, en 2019 le tocó el turno a Bakartzo Ruiz y dentro de dos años podría hacerlo Miren Zabaleta. Veremos si con Eusko Alkartasuna dentro de la coalición. 

13- Ensanchar espacio

La izquierda navarra necesita a un EH Bildu fuerte que denuncie el centrismo del Gobierno de Navarra. La 'sortutizada' coalición ganará proteínas si sabe hacerse un hueco entre los sectores no identitarios. Para ello cuentan con una baza que deben exprimir con más fuerza: la Alternatiba del hombre que tendrá que liderar la coalición si quieren hacerse con el Gobierno Vasco: Oskar Matute. 

14- Unidas Podemos

Podemos, Izquierda Unida y Batzarre previsiblemente se fundirán bajo un magma para sostener su diputado estatal, garantizar representación en el Parlamento de Navarra, recobrar voz en el Ayuntamiento de Pamplona e intentar recuperar Tudela, veremos con qué marca. 

15- Mesa territorial

El hábil desparpajo de Begoña Alfaro está inyectando vida a Podemos. Eso sí, la apuesta morada por forzar la creación de la Mesa territorial con Izquierda Unida y Batzarre antes de la celebración de primarias de IU Navarra no es lo más saludable para garantizarse que no queden rencillas internas.

16- Primarias en IU

Veremos si el PCE es capaz de ganar una Asamblea que a priori podría perder frente al grupo de la Mayoría. Y lo que veremos, con total seguridad, es la supervivencia del cada vez más centrista Batzarre mediante unos siempre oportunos pactos que le permiten sobrevivir a pesar de que, a excepción de Tudela, tiene un tirón electoral nulo. 

17- Incógnitas

La política estatal influye mucho en los parlamentos regionales. Por eso habrá que esperar si fuerzas como Vox, Más País o Anticapitalistas tienen algo que decir en Navarra en 2023. Y también habrá que aguardar a ver cómo se menean otras fuerzas autóctonas hasta ahora extraparlamentarias...


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