El proceso de elaboración del Plan Navarro de Acogida a Personas Migrantes y de la Estrategia de Convivencia Intercultural de Navarra continúa adelante. Este miércoles, se han presentado los avances de los diagnósticos que los equipos encargados de la elaboración de los documentos están preparando, en los últimos meses, a través de un proceso participativo.

Fruto del mismo, las aportaciones concretas de la ciudadanía, que se recogen como bases del Plan y de la Estrategia, son casi 3.000. El balance que presentan es el de una situación “positiva” en Navarra, que favorece los procesos de acogida y de construcción de la convivencia intercultural; aunque el trabajo sirve para detectar aquellas cuestiones en las que más hincapié debe hacerse para concretar esa buena situación, y que pasan por una mayor colaboración entre los distintos agentes implicados (instituciones, entidades, tercer sector, redes ciudadanas…) y por prestar especial atención al posible impacto negativo de la crisis del COVID-19.

En el proceso participativo para el diagnóstico han participado más de 250 personas a título individual y ciudadano, y más de 100 entidades o servicios implicados, de forma directa o indirecta, en materias relacionadas con las personas migrantes. El diagnóstico para el Plan de Acogida recoge más de 1.500 aportaciones específicas fruto de esta participación. El diagnóstico para la Estrategia de Convivencia Intercultural, casi 1.400.

A ellas habrá que sumar las que puedan llegar hasta la redacción definitiva de ambos documentos, puesto que ahora se abre un periodo de validación y enriquecimiento de estos diagnósticos mientras se continúa con la elaboración de Plan de Acogida y Estrategia de Convivencia Intercultural.

Una participación que ha querido agradecer el consejero de Políticas Migratorias y Justicia, Eduardo Santos, encargado de la presentación de estos avances de diagnóstico, en la rueda de prensa celebrada en el Palacio de Navarra.

Santos ha estado acompañado por representantes de las entidades que están coordinando la elaboración de ambos documentos: Carlos Giménez, de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que a través de su Fundación está elaborando la Estrategia de Convivencia Intercultural; y Aída Del Valle, de Andalucía Acoge, entidad encargada del Plan de Acogida. Ambas entidades han coordinado un proceso participativo para los diagnósticos que se ha hecho en común, lo que genera importantes sinergias entre ambas áreas.

“Un documento vivo, permanentemente mejorado”

Eduardo Santos ha recordado que este proceso se ha llevado a cabo a través de talleres, macroaudiciones, encuestas y diferentes acciones para la recogida de información con diferentes actores. Los avances de diagnóstico presentados hoy vuelven a esas personas y entidades participantes para su validación y ampliación, ha señalado el consejero, que los ha calificado de “documento vivo, permanentemente mejorado, sistematizando la información que se recoja en esos espacios participativos”.

Eduardo Santos ha señalado que son “lo pilares sólidos” para construir un “diagnóstico compartido”, por lo que ha dicho que queda por delante “un trabajo tan intenso como el que ya hemos realizado, o más incluso”. “Tenemos por delante la tarea de que, con este diagnóstico compartido, los diferentes actores implicados en la acogida y en la convivencia intercultural podamos seguir aportando ideas, propuestas, reivindicaciones, problemas y soluciones”, ha indicado el consejero.

El objetivo, ha apuntado, es enriquecer al máximo el diagnóstico y cerrarlo “a una fecha en concreto” (la de la presentación de los borradores), para construir “una foto fija con todos los matices posibles”. Y ha insistido en que, cuando más completo sea ese diagnóstico, “más útil será para que el Plan y la Estrategia se puedan ir adaptando a nuevas situaciones y realidades sin perder sus objetivos últimos”.

Plan de Acogida

El avance de diagnóstico del Plan de Acogida, elaborado por Andalucía Acoge, en colaboración con la Fundación Universidad de la Laguna, subraya un punto de partida en el que destaca el esfuerzo que realiza Navarra desde hace más de dos décadas; la existencia de un amplio bagaje de acción social desde las administraciones públicas; y el trabajo en acogida realizado por el tercer sector, así como las redes de solidaridad e iniciativas ciudadanas.

En este estudio se invita a la construcción en primer lugar de un marco conceptual sobre el término acogida con las diferentes implicaciones que esto conlleva, así como al desarrollo de un sistema de acogida unificado, accesible y adaptado a la diversidad cultural, que pueda ofrecer una intervención integral tanto a las personas recién llegadas, como a la sociedad de acogida. Además, señala la necesidad de ajustar reforzar la colaboración entre las administraciones y las organizaciones sociales que permita optimizar los recursos ya existentes.

También, se apunta la necesidad de poder combinar la especialización de determinados servicios específicos, que responden a necesidades exclusivas de los procesos migratorios, con el acceso y adecuación de los servicios generales disponibles para toda la población.

Estrategia de Convivencia Intercultural

En lo relativo a la Convivencia Intercultural, el avance de diagnóstico señala que predomina la “coexistencia pacífica, aunque con débil interacción entre sujetos y grupos culturalmente diferenciados”. A pesar de que sí se detectan prejuicios contra las personas migrantes, el trabajo de las instituciones y la iniciativa comunitaria y privada permiten que población autóctona y nuevos vecinos compartan espacios e iniciativas y se acepten, mayoritariamente, los cambios socioculturales en nuestros barrios.

Esa situación en la que se puede hablar de “predominio de las dinámicas de inclusión sobre las de exclusión” se debe al ya mencionado “considerable bagaje de políticas públicas, programas y recursos que, desde hace tiempo -algo más de dos décadas- abordan el reto migratorio y las cuestiones relativas a la diversificación sociocultural”. Las personas participantes en el proceso de diagnóstico destacan, como ejemplo, los esfuerzos institucionales para garantizar el Derecho Universal a la Salud y a una educación que respete las culturas.

Sí que se señala, en el documento elaborado por la UAM, la polarización de posiciones que provocó la crisis iniciada en 2008, igual que la nueva crisis sanitaria, económica y social provocada por la COVID-19. En ese sentido, las manifestaciones recogidas en la audición han coincidido en que se produce un aumento de la percepción negativa de “los de fuera” como “problema”; con una hostilidad más manifiesta y recurrente respecto a los “menores extranjeros no acompañados”.

Del mismo modo, se subraya en el diagnóstico la preocupación de personas que residen en Navarra nacidas en el extranjero, y con hijos e hijas ya nacidos en la Comunidad Foral. “Temen que esa segunda generación pueda sentirse excluida”.


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