Euskal Herria Bildu presenta esta tarde en el Centro Cívico de Lourdes (18:00 horas) a un grupo recién formado en su seno que únicamente se dedicará a los problemas propios del Barrio de Lourdes de Tudela. 

"Este grupo se dedicará a trabajar por y para del Barrio de Lourdes, centrandose en la dinámica propia de la zona. Desde EH Bildu entendemos que el Barrio de Lourdes es una zona de Tudela con una actividad y agentes propios, y por esa razón creemos que es necesario que tengamos un grupo propio es esa zona de la ciudad, para responder a la dinámica propia del Barrio y porque entendemos que existe un gran vacío de oposición a la derecha", asegura la coalición abertzale. 

Dar voz a las reivindicaciones del Barrio de Lourdes

"El nuevo grupo de trabajo está integrado por personas conocidas en el Barrio de Lourdes, que viven allí desde hace muchos años y han estado implicadas en los movimientos sociales y son parte de los agentes propios de la zona", añaden. 

Fuentes de la coalición aseguran a e-Ribera.com que la intención de EH Bildu es dar voz a las reivindicaciones de un barrio tan emblemático en Tudela y que durante años "ha estado demasiado olvidado". 

Orgullo del barrio proyectado por el Padre Lasa

Jesús Lasa llegó a Tudela a finales de los años treinta del siglo pasado y se quedó horrorizado con la situación en la que sobrevivían algunos vecinos de la ciudad. Este jesuita gipuzkoano se volcó entonces en facilitar el acceso a la vivienda de algunos tudelanos que vivían en cuevas. 

Ý en 1954, con la ayuda de la Asociación San Francisco Javier, el Padre Lasa tuteló la construcción de 80 viviendas que pronto se multiplicarían. Cinco años después el nuevo Barrio de Lourdes tenía su iglesia, con el emblemático cura como primer párroco, y comenzaron a florecer los primeros comercios. 

"No me explico que sin entender de economía ni de construcción hayamos hecho 1.700 viviendas", aseguraría este jesuita que supo aprovechar la ley del Gobierno de España sobre 'Protección de viviendas sociales' de 1950 para proveer casas por sorteo a cientos de trabajadores que al final de mes daban una docena de pesetas para los gastos materiales de las obras de las conocidas como 'casas baratas'. 

En 1956 el Padre Lasa se veía con el nuevo Gobernador Civil de Navarra, el célebre Carlos Arias Navarro (penúltimo presidente español de la dictadura). Y el gipuzkoano admitió que mintió al gerifalte franquista, que le preguntó si tenía todos los terrenos para edificar todas las viviendas que tenía proyectadas. 

Pero los consiguió con el apoyo de unos vecinos que llegaban a Tudela al calor de la industrialización de la segunda ciudad de Navarra. Es cierto que en aquella época no había agua corriente en las casas del barrio ni las calles estaban asfaltadas. 

Pero pronto llegaría la mejora de las condiciones materiales para alegría del nunca bien ponderado Padre Lasa, que impulsó también el Centro de Cultura Popular y Promoción Femenina (hoy renombrado como Asociación Cultural de Mujeres de Lourdes).

Hoy en día el Barrio de Lourdes, que ya no tiene a franquistas dando nombre a las calles, acoge a alrededor de 9.000 habitantes, más incluso que la segunda y tercera ciudad riberas (Corella y Cintruénigo). Y quizás pronto reciba el nuevo centro de salud que el Parlamento de Navarra le ha pedido al Gobierno foral. 

Un barrio con personalidad propia

En Lourdes, hoy más envejecido que Tudela y con mayor número de inmigrantes que el resto de la ciudad, emergió un sentimiento de orgullo de barrio sencillo y obrero que se contraponía con las ínfulas capitalinas que tenían, y todavía tienen, algunos tudelanos. 

Es cierto que con el paso del tiempo ese sentimiento de pertenencia a esa comunidad radicada en el barrio quizás se haya desdibujado. Pero es obvio que todavía quedan muchísimos posos de aquellas décadas de solidaridad y reivindicación que le dotaron de una personalidad propia y fueron lideradas por aquel cura cuyo esfuerzo sirvió de estímulo para la clase proletaria tudelana. 

Share To:

Post A Comment:

0 comments so far,add yours