El Departamento de Relaciones Ciudadanas presentó est semana dos nuevas iniciativas dentro del Proyecto Exilio, puesto en marcha en 2020 por  el Instituto Navarro de la Memoria,  que seguirán aportando información, datos y rigor histórico al conocimiento del exilio en Navarra y a sus consecuencias personales y familiares.

Por una parte se ha hecho pública la primera versión del censo de los navarros y navarras exiliadas a raíz del golpe militar de 1936. El listado, elaborado por el profesor de Historia Contemporánea de la UPV/EHU Josu Chueca, ya está disponible en la web de la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos. El censo contiene actualmente más de 1.200 nombres y, tal y como se ha puesto de relieve, “permite la profundización, tanto en los aspectos cuantitativos, como cualitativos del exilio para, así, conocer esta problemática un tanto marginada dentro del movimiento de la memoria histórica y democrática”.

El Instituto ha publicado además un nuevo informe para realizar una aproximación al control que se realizó tras el 36 en la zona fronteriza a través del análisis y estudio de las diferentes fuentes documentales militares.

Elaborado por Gutmaro Gómez Bravo, “Gunde”, profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid y director del Grupo de Investigación de la Guerra Civil y el Franquismo, el informe recoge las redes y las rutas que se fueron creando en la frontera navarra, especialmente en los años comprendidos entre la inmediata posguerra y el fin de la II Guerra Mundial, hasta su estabilización definitiva a comienzos de la década de los años cincuenta. Ha localizado e inventariado fuentes, fundamentalmente de origen militar, que fueron desclasificadas en 2018 en el Archivo General Militar de Ávila y se han analizado las Unidades de Información transfronteriza y los Boletines de información interna.

Proyecto transversal

En la presentación de las dos iniciativas, la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, ha recordado que el Proyecto Exilio impregna desde su presentación todas las acciones que desde el Instituto Navarro de la Memoria se están poniendo en marcha. “El exilio fue y es una de las consecuencias más graves, profundas y permanentes del golpe militar de 1936, la guerra y el triunfo de la dictadura franquista”.

El “ambicioso Proyecto Exilio es ya hoy una realidad”, ha dicho. “El censo de deportados navarros a campos nazis, los encuentros audiovisuales Imágenes con Memoria, las exposiciones sobre las Hermanas Uriz Pi y el campo de concentración de Bram, la obra de Gerardo Lizarraga o el exilio de José Alfaro, la obra de teatro Vencidos o las exhumaciones de maquis en Castillonuevo y Goldaratz, son un buen ejemplo de ello”.

Y hoy, ha concluido, “de la mano de Josu Chueca y Gunde Gómez Bravo, incorporamos a este Proyecto Exilio dos nuevas iniciativas, que seguirán aportando información, datos y rigor histórico al conocimiento del exilio en Navarra, a sus consecuencias personales y familiares y a qué supuso para nuestra tierra, inmersa en la atmósfera gris que envolvió al franquismo hasta sus últimos días”.

Por su parte, el director del Instituto Navarro de la Memoria, Josemi Gastón, ha recordado que “el reconocimiento institucional del exilio navarro era una deuda contraída con todas aquellas personas que a raíz del golpe militar del 36 se vieron obligadas a atravesar la frontera. De ahí la importancia de los trabajos que hoy se presentan. Dos propuestas interconectadas entre sí y que vienen a fortalecer el conocimiento que de la represión franquista ya existe en Navarra”.

Gastón ha recordado que, tanto el informe que ha elaborado Jose Chueca, como el informe redactado por el profesor Gunde Gómez Bravo, se encuentran en el Centro de Documentación del Instituto Navarro de la Memoria para su consulta pública, con cita previa mientras dure la situación actual. En este último caso, viene acompañado de una base de datos extraída del Archivo General Militar de Ávila.



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