El Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición del mes de marzo a exponer al público algunos de los documentos que conserva relacionados con los inicios de la Caja de Ahorros de Navarra, al cumplirse el centenario de su  creación.

En concreto se exponen los estatutos primigenios de la entidad, el anuncio de la convocatoria de oposiciones de empleados o el balance general de situación de su primer ejercicio contable y se realiza un repaso hasta su conversión en fundación.

La microexposición “Centenario de la creación de la Caja de Ahorros de Navarra (1921)” es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra, todos los días del mes de marzo, de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas.

Antecedentes de la CAN

Durante el siglo XIX fueron varios los intentos oficiales destinados a estimular la creación en España de cajas de ahorros” recuerdan los organizadores de la muestra. “Estas instituciones, ya asentadas en otros países europeos, respondían a un carácter mixto”, explican.

“Por un lado, operaban como entidades financieras de depósito y crédito de forma similar a los bancos, pero por otro compartían con las fundaciones el hecho de que sus fines no estaban presididos por el afán de lucro, sino por la consecución de fines benéficos o de interés general”, concretan.

En este sentido en 1840 se atestigua una tentativa oficial de crear en Pamplona una caja de ahorros, como demuestra un oficio del Jefe Político de Navarra que se exhibe en la microexposición. Sin embargo, dicen, “no sería hasta 1872 cuando el Ayuntamiento de Pamplona lograría materializar la creación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de Pamplona (CAMP)”.

Además, desde el ámbito asociativo, los primeros años del siglo XX asistieron también al florecimiento en muchas localidades de Navarra de cajas rurales y cooperativas de crédito de marcada vocación local. “Es el caso de la Caja Rural Católica de Ahorros y Préstamos de Mendavia o la asociación Ahorro Aróstegui, domiciliada en Garralda, cuyos estatutos de 1907 y reglamento de 1923, respectivamente, se exponen en esta ocasión”, comentan.

Creación de la entidad

El establecimiento en Navarra de una caja de ahorros con ámbito y vocación provinciales tendría que esperar hasta 1921. Sería ese año cuando la Diputación Foral y Provincial de Navarra creyó conveniente crear una entidad que pudiera actuar como colaboradora del Instituto Nacional de Previsión en la gestión del recién creado Retiro Obrero, el seguro de vejez sobre el que posteriormente se cimentaría el sistema de seguridad social en España.

De este modo, la corporación foral aprobó el 29 de agosto de 1921 los estatutos de la entidad y fijó su domicilio social en el propio Palacio de Navarra, sede de la Diputación.

Inicialmente recibió la denominación formal de “Caja de Ahorros Navarra”, nombre al que luego se le añadiría una segunda preposición ‘de’ para pasar a ser la Caja de Ahorros de Navarra (CAN).

Como puede observarse en el balance general de situación que se expone en esta microexposición, al cierre de su primer ejercicio contable la Caja de Ahorros de Navarra, que se había constituido con una dotación inicial de 500.000 pesetas aportada por la Diputación, ya gestionaba en depósitos más de 5 millones de pesetas.

De esta cantidad la mitad eran de imposiciones a plazo fijo (2.664.865,35 pesetas), 1.375.802,40 pesetas en libretas de ahorro ordinarias, 556.417,75 pesetas en cotizaciones del seguro del Retiro Obrero y 596.243,55 pesetas en cuentas corrientes y depósitos a la vista.

Durante el siglo XX la actividad y presencia de la entidad de ahorro en la vida económica, social y cultural de la provincia se intensificó, sobre todo, a través de las iniciativas y proyectos. Entre ellos destacan las colonias escolares, los homenajes a la vejez o las actividades culturales que, con sustento en la referida naturaleza benéfica o fundacional de las cajas de ahorros, conformaron la denominada “Obra Social”.

Fundación bancaria

En el año 2000 la CAN llevó a cabo la fusión con la CAMP, fruto de la cual la entidad pasó a denominarse Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Navarra. Posteriormente, y en el contexto de la crisis financiera desatada al finalizar la primera década del siglo XXI, la normativa regulatoria en materia de cajas de ahorros fue modificada para asegurar la separación entre la actividad financiera de las cajas y su carácter de entidades de finalidad social o benéfica.

En este sentido, recuerdan los responsables de la exposición, “se estableció que sólo las cajas de muy pequeño volumen de negocio podrían seguir funcionando como entidades financieras, en tanto que el resto deberían traspasar su negocio a sociedades anónimas y transformarse en fundaciones bancarias dedicadas exclusivamente a la consecución de los fines de interés general, es decir, la gestión de las obras sociales”.

Por ello, el negocio bancario de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Navarra,  concluyen, “fue traspasado a la sociedad Banca Cívica, S. A., después fusionada con Caixabank, S. A”. y en 2014 la caja se transformó, definitivamente, en la actual Fundación Bancaria Caja Navarra que, según sus estatutos, “tiene como fines promover el progreso social, económico y cultural de Navarra gestionando, entre otros, los proyectos e iniciativas de la obra social de la entidad fundada en 1921”.


Share To:

Post A Comment:

0 comments so far,add yours