La gran cantidad de proyectos de instalación de parques eólicos y solares que, durante los últimos meses, se han presentado en Navarra está poniendo en primer plano el debate acerca de su conveniencia y sobre la futura política energética. 

El hecho de que las energías renovables hayan aumentado enormemente su rentabilidad económica, así como el acuerdo de los países miembros de la Unión Europea en torno a unos objetivos ambiciosos, que nos hablan de un 50% de consumo total de energía proveniente de fuentes renovables para el año 2030 y de un 100% para 2050, explican parcialmente este aluvión de proyectos. No podemos olvidar la posición de salida: actualmente, y a falta de los datos actualizados de 2020, el consumo total de energía a partir de renovables de Navarra es sensiblemente inferior al 25%, por lo que estaríamos lejos de esas cifras. Debemos aprovechar la oportunidad que nos ofrece el interés social que este tema está generando para tratar de ir más allá del mero posicionamiento “a favor” o “en contra” de cada proyecto y abordar un auténtico debate acerca de la política energética que necesitamos en Navarra. 

Creemos que existe un gran margen de actuación para quienes no nos identificamos con ninguno de los extremos del tablero: aquellos que apuestan por un desarrollismo económico y empresarial extremo, que no atiende a los costes medioambientales ni sociales y quienes, en el otro lado, se niegan a toda reflexión que suponga moverse de un cómodo pero insuficiente “no a todo”. 

En Geroa Socialverdes tenemos claro que el modelo energético, productivo y de consumo actual es insostenible. Si realmente queremos conseguir una descarbonización real, necesitamos planificar adecuadamente el consumo energético necesario para sostener las actividades consideradas básicas para nuestra sociedad, y establecer políticas claras que lleven a satisfacerlo a través de energías renovables, basadas en la eficiencia energética y la circularidad, y priorizando el autoconsumo –público y privado- y el consumo de cercanía. 

Todo ello, partiendo de una premisa básica: la reducción del consumo energético, a partir del cambio en hábitos y estilos de vida que conlleven un uso más eficiente de la energía. Para realizar todo ello desde el respeto al medio ambiente y la biodiversidad se debe priorizar la instalación de fuentes de energía renovable en suelos urbanos y urbanizables, así como repotenciar los parques ya existentes. 

Este planteamiento no rechaza “per se” la instalación de nuevos parques, especialmente en aquellos casos donde las afecciones (medioambientales, paisajísticas, sobre los usos tradicionales del suelo, el modo de vida de la población afectada, la biodiversidad, etc.) sean mínimas y los beneficios (en forma de financiación para los ayuntamientos y propietarios, puestos de trabajo, economías de escala, consumo energético de cercanía o ayuda en la transición energética) altos. 

Apostando, eso sí, por priorizar las líneas de trabajo arriba mencionadas. Entendemos, además, que el Gobierno de Navarra debe regular con mayor nivel de concreción este ámbito, estableciendo un marco general de actuación sostenible, una planificación del consumo, una hoja de ruta y de viabilidad de los proyectos. En Geroa Socialverdes abogamos por un sistema de microrredes soberanas energéticamente.

Este sistema está funcionando con éxito en Europa, tanto a nivel de instituciones públicas como de grandes empresas, que ya las están ofreciendo como primera opción, antes de verter a la red general. Somos conscientes de la dificultad de conseguir un abastecimiento total a corto y medio plazo mediante este sistema, por lo que apostamos por combinarlo con la solidaridad de una red general que siga abasteciendo a precios justos, regulados, a quienes por distintos motivos queden fuera de ellas. 

Esta fórmula garantizaría la justicia social en el ámbito energético. Con la mirada no solo puesta en los hogares, sino en comunidades enteras como entidades locales, áreas industriales, agricultura y ganadería… cada planificación energética deberá ser descentralizada y específica, puesto que todas tienen características y posibilidades diferentes: hay quienes tienen mayor capacidad de autofinanciación, quienes disponen de río, monte, más horas de sol, más viento… En este camino hacia la sostenibilidad, la figura del gestor energético municipal y las auditorías energéticas son dos herramientas estratégicas que se han demostrado útiles. 

Y, por supuesto, el impulso de las instituciones públicas se antoja fundamental. Es papel del Gobierno de Navarra establecer un marco regulatorio que establezca las prioridades e impulse las inversiones necesarias. En Geroa Socialverdes creemos en el consenso público- privado, con una mirada de largo plazo. Con regulación y organización desde la parte pública, con una política fiscal incentivadora y abierta a un régimen de concesión de explotación bajo unos criterios claros y sometido al control del ente público correspondiente, que velará por el cumplimiento del equilibrio territorial, medioambiental, paisajístico, social, etc. 

Y con un sector público que asuma un liderazgo claro en la concienciación ciudadana, a través de programas educativos ambiciosos. De nuevo hay buenos referentes en este campo; Finlandia, por ejemplo, dispone de una agencia pública de economía circular dependiente del Parlamento. Navarra ha contado tradicionalmente con un consenso generalizado respecto de la bondad de la inversión en energías renovables. ç

También está muy bien posicionada a nivel europeo, pues contamos con generación de biomasa, hidroeléctrica, mini-hidroeléctrica, eólica, fotovoltaica… y un nivel técnico impresionante, tanto en universidades como en empresas. Empresas que configuran un polo industrial muy relevante, con clusters reconocidos fuera de nuestras fronteras. 

Sin embargo, debemos señalar una carencia fundamental: actualmente, Navarra no tiene capacidad de regular legislativamente, de manera integral, su propia política energética. Y España lleva demasiados años sin una auténtica política energética que abogue por la sostenibilidad. Más bien al contrario: mientras en gran parte de Europa gobiernos de todos los colores llevan décadas impulsando los operadores y comunidades energéticas o el autoconsumo, en España este último estuvo prohibido por ley hasta abril de 2019. 

Si queremos contar con soberanía energética –y a Geroa Socialverdes nos parece básico, de cara a nuestro desarrollo futuro- necesitamos incluir entre nuestras capacidades regulatorias los marcos normativo y fiscal, así como los aspectos organizativos, de concesión de licencias energéticas, de gestión de todas las actividades, evaluación, control, etc. Para ello, se nos antoja clave la creación de una agencia energética navarra que, desde el liderazgo de las instituciones públicas, tenga plena capacidad de regular los aspectos ya citados. 

Hay, sin duda, puntos que precisar, matices que hacer... aunque tenemos muy poco tiempo para ello. Sin embargo, todas las partes concernidas debemos hacer un esfuerzo de escucha mutua para, sin maximalismos, llegar a amplios consensos que lleven a que Navarra pueda desarrollar una política energética realmente sostenible. 

Jabi Arakama Urtiaga 
Parlamentario de Geroa Bai y secretario de Política Socialverde de Geroa – Nafarroako SozialBerdeak Europan
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