El voto negativo del único concejal de la lista de la Candidatura de Izquierdas de Cortes (CIC)-Euskal Herria Bildu, César Alba Arellano, fue decisivo para bloquear la aprobación de los presupuestos de Cortes para 2021 que contaban con el aval de Cortes entre todos, liderado por el alcalde Fernando Sierra, y el PSN-PSOE. 

Alba, que facilitó la investidura de Sierra en 2019 para evitar el nombramiento de la candidata de Navarra Suma Conchi Ausejo, ha asegurado que posibilitó los presupuestos de 2020 con una abstención bajo la promesa de que se remunicipalizasen algunos servicios privatizados que a día de hoy siguen en manos externas. 

El histórico concejal asegura que tenía un "acuerdo verbal con el equipo de Gobierno para ir revisando y estudiando" algunos contratos privados que han ido venciendo en los últimos meses. Pero el primer edil Fernando Sierra ha incumplido esta promesa. 

La gota que colmó el vaso

César Alba ha reiterado su discrepancia con la postura del equipo de Gobierno, que mantiene la gestión privada de la potabilizadora municipal con un coste para las arcas cortesinas de 107.000 euros anuales. "Nuestro grupo municipal no dará su apoyo a presupuestos municipales que no apuesten por los servicios públicos", asegura en la cuenta de Facebook de CIC-EH Bildu. 

"Creemos que privatizar servicios públicos no es garantía ni de mejor gestión ni de más calidad. Al contrario, solo sirve para enriquecer a empresas a costa del sueldo de sus trabajadores", añade. Y asegura que la decisión del equipo de Gobierno de Cortes de prorrogar hace dos meses el contrato de la gestión de la potabilizadora ha sido la gota que ha colmado el vaso para que Alba votase 'no' el pasado lunes. 




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