Pedro Pérez Bozal

Eneko Larrarte Huguet fue una de las caras del cambio en 2015 al hacerse con el bastón de mando de la segunda ciudad más importante de Navarra, Tudela. Y desde el pasado año ejerce como director general de Vivienda de Gobierno de Navarra. Con él hablamos durante unos minutos de ambos cargos: 

¿Cómo has llevado este último año?

Al principio asentándome en las nuevas responsabilidades y sobre todo adecuándome en los últimos meses al contexto de la pandemia para habilitar servicios relacionados con la vivienda.

¿Qué balance haces de tu nueva etapa?

Al principio tuve que tomar conciencia del asunto del que me encargo y posteriormente tuve que asimilar que la toma de decisiones en la Administración Foral tiene un proceso más lento que en un Ayuntamiento como el de Tudela.

Respecto a vivienda, creo que se sembraron buenos mimbres en la legislatura anterior. Ahora esta materia ha cobrado relevancia al adscribirse a una vicepresidencia. Creo que la vivienda es uno de los mayores retos de la política navarra y española. 

En España deberíamos fijarnos en el modelo europeo, concretamente en el alemán o en los países nórdicos donde el alquiler público tiene un gran peso. Creo que en España tan solo en torno al 0,1% de los ciudadanos viven bajo este sistema. 

La principal polémica referida a Vivienda es la denuncia que ha presentado contra ti Navarra Suma por utilizar datos de Hacienda para confeccionar el registro de viviendas deshabitadas que prevé la Ley Foral de Vivienda. Tú te acoges al artículo 105.1 ñ de la Ley Tributaria para hacerlo, pero Na+ te ha llevado ante la Agencia Española de Protección de Datos. 

Creo que es una mala interpretación de Navarra Suma, no sé si consciente o inconscientemente. Creo que es un patinazo por su parte al hacer una mala interpretación de lo que dice la Ley. 

Hace unos días el vicepresidente José María Aierdi reconocía que el número de viviendas vacías en Navarra es sensiblemente inferior a las previsiones que tenía el Ejecutivo foral

La verdad es que existía una especie de mantra que decía que la vivienda estaba en manos de los 'grandes propietarios'. Pero nosotros hemos identificado que entidades financieras o grandes compañías tienen alrededor de 596 viviendas. Y este número, entre las 320.000 viviendas que existen en Navarra, representa a un porcentaje muy pequeño. 

Este hecho nos obliga a trabajar con mayor intensidad si cabe en el proyecto que tiene Nasuvinsa para construir vivienda pública en alquiler. En la legislatura pasada se planificaron 524 viviendas y antes de llegar al ecuador de la presente legislatura se van a promover 1.000, lo que supone duplicar el parque vivienda pública en poco tiempo. 

Otra de las grandes apuestas de Vivienda es la rehabilitación: en 2019 se dedicaron en Navarra 24.6 millones de euros en subvenciones, cifra que prácticamente triplica a los 8,3 de 2014. 

Así es: creo que el 52% de las viviendas navarras están construidas antes de 1980 y muchas de ellas no cumplen los estándares de calidad, ni tienen confort térmico o la accesibilidad correcta. Y por eso apostamos por la rehabilitación antes de apostar poa las nuevas expansiones en otros terrenos. 

Hemos apostado por acompañar al programa 'habitual' de rehabilitación con otras iniciativas en rehabilitación de vivienda pública de ayuntamientos o de vivienda vacía de 'grandes tenedores' mediante un proceso en el que pasamos a gestionar las viviendas y las alquilamos hasta que hayamos amortizado la inversión que hemos hecho. 

No solo apostamos por la rehabilitación urbana, de hecho en los Premios Biziberri hay varias iniciativas rurales. Y este hecho podría ayudar a frenar la despoblación mediante jóvenes que necesitan acceder a la vivienda, contar con buena conectividad y tener cerca los servicios básicos. 

En la prensa se habla mucho de los 'okupas' o se tildan de 'marxistas' las regulaciones a los alquileres en ciudades como Berlín. Sin embargo no se habla de una nueva 'esclavitud' en la que la gente joven se gasta más del 50% de sus ingresos en alquilar...

No creo que la ocupación sea el principal problema de España y la regulación de Berlín se está extendiendo a otros 'landers' en un país que no es especialmente progresista o comunista como Alemania. 

¿Sobre la regulación de alquileres en España? Se está llevando a cabo un intenso debate jurídico en el que se duda de quién podría hacerlo, si el Gobierno central o las autonomías. Yo creo que en la próxima Ley de Vivienda se podrán tomar medidas al respecto. 

Y a nivel foral, nuestra apuesta es bonificar los alquileres mediante bonificaciones fiscales a los contratos que impliquen unos precios que superen el 'índice de sostenibilidad de los alquileres, que es un precio orientativo que utilizamos como referencia para advertir cuándo se rebasan ciertos precios que nosotros consideramos equilibrados.

También trabajamos en otros programas como el Emancipa o el DAVID, con el que intentamos dar respuesta a ese derecho subjetivo que es la vivienda.  Nosotros por ejemplo ayudamos con 300 euros a los arrendatarios que paguen un máximo de 650 euros y que cumplan con ciertos requisitos de renta. Esto lo ofertábamos hasta marzo para los jóvenes de hasta 31 años y ahora lo hemos ampliados a parados de larga duración de cualquier edad. 

La gente habla poco sobre vivienda a pesar de su importancia

Tenemos que hacer pedagogía para que se hable de materias que afectan a la vida diaria como el urbanismo o la vivienda. Durante la pandemia además nos hemos dado cuenta en qué condiciones vivimos ya que hemos tenido que pasar muchísimo más tiempo en casa y hemos comprendido que nuestra casa quizás tenía humedades, no estaba bien iluminada o no tenía espacios acotados entre trabajo y relax. No hay que dejar solo a que los gurús hablen de vivienda. 

¿Qué se puede hacer en los pueblos con dificultades para acceder a la vivienda que no sea factible construir de forma inmediata?

Estamos haciendo un programa con las residencias de mayores para gestionar la vivienda de los usuarios. La idea es rehabilitarlas y alquilarlas hasta que pagamos la inversión pública. Cierto es que nos estamos encontrando problemas porque una entidad jurídica quizás no puede alquilar una vivienda por menos de siete años y este hecho dificultaría la negociación con los usuarios de residencias. 

En la pasada legislatura se ataron grandes consensos en organismos como el Consorcio Eder, donde se pusieron en pie iniciativas como las Estrategias de Especialización Inteligentes. ¿Qué balance haces de tu sucesor en la presidencia de Eder, Alejandro Toquero?

Creo que no ha tenido en cuenta el 'trabajazo' que hicieron el anterior gerente, Abel Casado, junto a su equipo técnico. El hecho que lo cortasen de raíz en 'mitad del partido' me ha parecido una muy mala decisión. 

¿Balance del Ayuntamiento de Tudela? Creo que la valía del actual equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Tudela todavía está por verse. Porque hasta ahora se han acabado proyectos que dejamos lanzados la pasada legislatura. Ahora hay que ver su capacidad para generar proyectos.

Sobre el concurso de la Mancomunidad de la Ribera...

Creo que a este organismo desde hace tiempo le hace falta apostar por la transparencia, abrir ventanas y dejar que corra el aire. Creo que la Mancomunidad de la Ribera debería haber estado al lado de la hostelería en estos momentos tan difíciles para el sector. 

La legislatura pasada representaste al Ayuntamiento de Tudela dentro de la Junta de Bardenas. ¿Cómo funciona este organismo?

Creo que tiene una regulación normativa muy antigua y que durante muchos años se ha gestionado dándole la espalda a la población. No se fue lo suficientemente transparente y se dieron luz verde a algunos gastos no adecuados, según mi punto de vista. 

Pero también hay que reconocerle a este presidente (José María Agramonte) que ha hecho 'virar la nave' respecto a presidencias anteriores en relación a los gastos, etc. También es cierto que ahora la ciudadanía tiene otras exigencias. 

El otro día decía la concejala Marisa Marqués en Onda Cero Tudela que tú no te habías ido del equipo de Izquierda-Ezkerra en la capital ribera..

Intento echarles una mano. También es cierto que menos de lo que me gustaría por las distintas responsabilidades derivadas del cargo. ¿De cara a 2023? El año pasado las listas progresistas tuvimos un voto más que Navarra Suma, Vox y Vecinos por Tudela. La Ley D'Hont nos perjudicó y aquella cita nos debe servir como lección para el mañana...





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