Pedro Pérez Bozal


Edurne León Sánchez ejerce desde hace año y medio como portavoz de Euskal Herria Bildu en la Ribera. Con ella hablamos de la actualidad de la comarca: 
 
¿Cómo has vivido a nivel personal y laboral estos meses tan duros marcados por la crisis
sanitaria?

Han sido meses difíciles para todas, la pandemia mundial, el confinamiento, cortar las relaciones sociales... son cosas que como sociedad nunca nos había tocado vivir y han supuesto un cambio drástico en la vida de todas nosotras y en la forma de relacionarnos. 

Mucha gente ha perdido a seres queridos sin poder despedirse de ellos, se ha quedado sin trabajo y ha tenido muchas dificultades para llegar a fin de mes. Muchas personas han pasado solas los tres meses de confinamiento o sin ayuda para hacerse cargo de personas dependientes o encerradas 24 horas al día con su agresor. En mi caso, soy una privilegiada, ya que a pesar de la situación de crisis he podido seguir trabajando y por suerte no me ha tocado perder a nadie en mi entorno más cercano.

¿Qué balance haces a nivel político de la Ribera en el último año y medio?

El balance que hago es negativo. Creo que la vuelta de Na+ a muchas de las instituciones riberas ha supuesto un retroceso a muchos niveles. Veníamos de cuatro años de cierto avance, muy lento en mi opinión, creo que faltó valentía en muchos aspectos y que se podía haber ahondado más en muchos temas como la sostenibilidad, la gestión de los residuos, derechos lingüísticos, transparencia, participación ciudadana, movilidad... Hubo algunos errores y en muchas ocasiones no se supo transmitir lo que se estaba haciendo desde las instituciones.

En mi opinión, este año y medio es una prolongación de aquella campaña electoral sucia, éticamente despreciable de UPN, que desdibuja el objetivo real de la política: mejorar la vida de la gente. Na+ ha vuelto a muchas de las instituciones de la Ribera y a vuelto a hacer lo que hacía cuando se fue, gobernar para los que piensan como ellos y demonizar e invisibilizar todo lo demás.

Todo ello agravado por su afán de recuperar el poder en el Gobierno de Navarra utilizando a la Ribera para lograrlo. A todo lo anterior le añadiría la aparición de Vox en el contexto político, lo cual les lleva a hacer más explícito su discurso extremista y agresivo (que hasta ahora era algo más moderado pero en el fondo era el mismo), sobre todo en las formas y en lo referente a la inmigración, con el fin de que los votantes de Vox les sigan votando a ellos en las municipales y forales.

Para mí, la estrategia de Na+ en la Ribera está clara: desgastar al Gobierno de Navarra y agarrarse con uñas y dientes al poder. Tienen una actitud de superioridad, nunca hacen nada mal y si lo hacen es culpa de terceros, casi siempre del Gobierno de Navarra. En la gestión de la pandemia, sobre todo en Tudela han hecho ruedas de prensa anunciando medidas y ayudas económicas que nunca han llegado o que no se han gastado completamente. 

La gestión de la Mancomunidad merece un capítulo aparte: multas por la nefasta gestión de los residuos de 'El Culebrete' que pagamos las contribuyentes, claro beneficio a una de las empresas en el concurso del pliego de limpieza, lo ocurrido recientemente con las tasas de basura, ninguna medida en lo referente al medio ambiente y sostenibilidad.... 

En Fustiñana han perdido las subvenciones para el arreglo de las calles, en Valtierra el alcalde hace alarde de su racismo y de la necesidad de saltarse las leyes si es necesario, en Villafranca contratan a una empresa para gestionar las piscinas cuyos servicios se habían rescindido en 2015 por denuncias de irregularidades en los pagos a los socorristas contratados... Esa es la gestión de Na+.

Hace poco escribiste que Alejandro Toquero "y su incapaz equipo solo saben crispar, dividir, crear un ambiente de agresividad y pretender imponer su pensamiento único a una ciudad mayoritariamente progresista". ¿Entiendo que no tienes buena opinión sobre la gestión del alcalde?

Alejandro Toquero me parece el adalid de esta nueva cara de UPN en la Ribera, más agresiva en las formas, más prepotente. Me parece una persona que cree que está por encima del resto y que es él quien decide que es bueno y que es malo, para él y para el resto de la sociedad tudelana. En UPN en general, siempre se han creído dueños del modelo de 'tudelanidad' y 'navarridad'.

Como si ellos definiesen que es ser buen navarro o buen ribero, y todo lo que se salga de esa definición sesgada y muy poco incluyente no valga, y sea algo que hay que destruir haciendo que todas las que no cumplimos sus requisitos tengamos menos derechos, que es lo que llevan haciendo toda la vida. En mi opinión hay tantas formas de ser tudelana como tudelanos hay, somos una sociedad plural y diversa, y creo sinceramente que eso nos enriquece. 

En vez de intentar imponer un modelo de 'tudelanidad' deberíamos empezar a respetarnos, entendernos, crear espacios comunes y aprender las unas de las otras para llevar nuestra ciudad y nuestra comarca hacia un futuro mejor, en el que todas y todos tengamos sitio y podamos aportar.

Toquero presume de que el nuevo gerente de Eder presenta unas características curriculares que ya ofrecía su antecesor. ¿Crees que se están utilizando distintos organismos comarcales con intención de hacer frente al Gobierno de Navarra en vez de utilizarlos como herramienta para ayudar a la Ribera?

Lo ocurrido con el Consorcio EDER es un ejemplo más de su estrategia. El anterior gerente había llegado a su puesto mediante un concurso de oposición y su contrato terminaba en noviembre. Nada más llegar a la presidencia del Consorcio, Toquero quiso quitar a Abel Casado para elegir él mismo a alguien que se adaptase más a sus necesidades políticas. El mismo dijo que quería utilizar EDER como un lobby de presión contra en Gobierno de Navarra. Lo cual a mi modo de ver dista mucho de querer lo mejor para la ciudadanía.

Toquero es hábil disfrazando sus intereses políticos detrás de decisiones que dice que toma por el bien común, pero el bien común no es el bien de su partido. Lo que están haciendo es un despropósito: con el objetivo de desgastar al Gobierno de Navarra y conseguir el poder, están creando una fractura en la sociedad Navarra. 

Presentan al Gobierno de Navarra y todo lo que no está gobernado por ellos como el enemigo de la Ribera. Además, están haciendo de la Ribera una sociedad dependiente y asistencial, sin iniciativa, viviendo de las rentas que recibe del Gobierno. No tienen proyecto de ciudad, ni de comarca, no son capaces de generar condiciones, sinergias, no saben hacer nada que no sea pedir dinero al Gobierno de Navarra para infraestructuras. Nos llevan por la senda del desarrollismo sinsentido y cero sostenible.


EH Bildu aseguró hace unos meses que José María Agramonte se comporta como "el dueño y señor de las Bardenas" después de que la Junta exigiera que los grupos de diez turistas pidieran autorización por escrito. Posteriormente se conoció que habrá que pagar para acceder al Parque en 2021. ¿Qué se puede hacer ante este tipo de políticas llevadas a cabo por la Comunidad de Bardenas?

Para empezar es un sinsentido que un estamento como la Junta de Bardenas gestione un territorio como las Bardenas en pleno siglo XXI. Es una institución medieval que debería encargarse de la gestión de los comunales y de las cañadas reales, no de la de un parque natural. La Junta de Bardenas es una institución en la que la transparencia brilla por su ausencia, en la que los puestos de dirección no los elige la ciudadanía y que no da cuentas a nadie de lo que hace con los millones de euros que maneja al año. El estudio de la Cámara de Comptos dio algunos ejemplos de en que se estaba usando el dinero: miles de euros gastados en viajes y comidas.

Creo que el Parque Natural de Bardenas deberían ser gestionado por la Dirección General de Turismo en colaboración con los Ayuntamientos colindantes, todos, no solamente los congozantes, al igual que se gestionan el resto de parques naturales. Otra prioridad es sacar de una vez el Poligono de Tiro de las Bardenas, que por fin sean un lugar seguro en el que llevar a cabo prácticas de ocio, deporte, actividades al aire libre, estudio de aves y abrirlo al turismo de forma más organizada.

La Mancomunidad de la Ribera ha cerrado un concurso de limpieza viaria lleno de polémicas: Fermín Corella intentó echar a Cespa-Acciona, la cúpula de este organismo intentó tumbar el concurso después de que la Justicia readmitiera al gran rival de FCC y finalmente el ganador del proceso ha sido la propia FCC. ¿Cómo has visto esta sucesión de controversias?

Bueno, desde mi punto de vista está bastante claro que se ha intentado por todos los medios que FCC gane y al final parece que se ha logrado, aunque ya estamos viendo que Cespa-Acciona está reaccionando, veremos si vuelve a llevar a la Mancomunidad a los Tribunales. Creo que es un ejemplo más del viejo estilo de un partido político que se cree intocable y cree que puede hacer y deshacer a su antojo en beneficio de quien le convenga.

Me parece vergonzoso que se esté perdiendo tanto tiempo y dinero en beneficiar a una empresa, una vez más anteponiendo la economía y necesidades de la empresa privada a las de la ciudadanía. Más allá de que por supuesto el concurso debería ganarlo la empresa que mejor se adapte a las necesidades de la ciudadanía ribera, que según dos de los tres técnicos es Cespa-Acciona, creo que en estos momentos dejar esa cantidad de dinero en manos de empresas privadas no es aceptable. La función de la Mancomunidad de Residuos debería ser gestionar la limpieza, no contratar a una empresa para que lo haga por ellos. Creo que todos los servicios ofrecidos desde las instituciones deberían ser públicos, y que el dinero que se invirtiese en ellos debería revertir de forma directa en la sociedad mediante puestos de trabajo dignos.

En la anterior legislatura tanto el Ayuntamiento de Tudela, Consorcio Eder y el Gobierno de Navarra a través del Mapa Local intentaron 'hacer comarca' en la Ribera. ¿Crees que este proyecto se podrá retomar?

Espero sinceramente que se retome. El Mapa Local me parece algo revolucionario que abre el camino hacia la autonomía local y hacia darles más poder y soberanía a los Ayuntamientos y Mancomunidades. En EH Bildu creemos que al ser los Ayuntamientos y Mancomunidades las que mas cerca están de la ciudadanía y mejor conocen sus necesidades, estas son las que deberían tener más recursos y autonomía para asegurar el bienestar de la sociedad.

Trenasa a pesar de salvar su 'match ball' podría cerrar en 2021, la hostelería sigue KO y el turismo no tiene visos de mejora. ¿Cómo crees que será la situación económica ribera en 2021?

Mala, siento ser tan negativa pero veo el futuro negro. Esta pandemia mundial lo único que ha hecho es sacar a la luz y acelerar las carencias que ya teníamos. Desde EH Bildu y desde diferentes movimientos sociales llevamos muchos años diciendo que este modelo de recortes y falta de inversión pública no era sostenible, que la crisis de 2008 no fue un hecho aislado y que entrábamos en una fase de crisis sucesivas. Así ha sido, la crisis sanitaria esconde y es consecuencia de una crisis medioambiental, social y económica.

En la Ribera hemos afrontado el Covid-19 con un sistema sanitario débil, sobre todo en lo referente a la Atención Primaria, que es la base y el sostén de todo el sistema sanitario. A nivel de servicios sociales, estos ya eran insuficientes antes de la pandemia, los niveles de pobreza en la Ribera eran mayores que en el resto de Navarra y eso ha hecho que aquí la Covid nos afecte más. Ya que al contrario de lo que nos han hecho creer, la pandemia no nos afecta a todas por igual, depende de las condiciones sociales, de vivienda y económicas de cada una, de si puedes o no dejar de trabajar, con cuantas personas vives, de si llegas o no a fin de mes...

A nivel económico, Trenasa es un ejemplo del modelo económico que se está implementando, basado en la atracción de empresas a las que se les dan subvenciones sin importar el trato que les den a sus trabajadores, sin asegurar su permanencia en el territorio y para cuyos dueños somos un número más. Trenasa ha sido la primera, pero vendrán más. En mi opinión deberíamos optar por crear condiciones e invertir dinero en generar empresas públicas, enraizadas en la zona y a cuyos puestos directivos se llegue mediante oposición. 

Respecto al pequeño comercio es necesaria la concienciación ciudadana, ser conscientes de que comprando en el pequeño comercio apoyamos el desarrollo y bienestar de nuestros pueblos, para eso es indispensable el apoyo de las instituciones y la inversión para adaptar ese pequeño comercio a las nuevas realidades de compraventa. La hostelería ahora mismo necesita apoyo económico, que se den ayudas para que nuestros hosteleros y hosteleras, al igual que el resto de sectores, puedan sobreponerse a esta pandemia.

Integras el Movimiento Feminista en general y Ribera Insumisa en particular. Entiendo que los datos en asuntos relacionados con la violencia machista son desalentadores: el Instituto Navarro de Igualdad asegura que las atenciones por violencia de género en la Comunidad Foral se han duplicado en cuatro años. A nivel estatal, durante los diez primeros meses del año ha habido 38 asesinatos machistas, según datos del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad. ¿Qué podemos hacer como sociedad para cambiar esta dinámica?

La base del cambio, en mi opinión, está en la educación y en la concienciación. La violencia machista está tan normalizada que nos alarmamos cuando vemos las cifras como si estas saliesen de la nada, como si fuesen cuatro locos los que se dedican a matar o violar mujeres. No somos conscientes, y creo que muchas veces no queremos serlo, de que el problema es social. Los asesinatos y las mujeres que hay detrás de esas cifras son la punta del iceberg de una sociedad que asume y normaliza la violencia en contra de la mujer. 

El camino es largo, pero en mi opinión empieza por acabar con los estereotipos de genero, con luchar por que cada una y cada uno podamos ser quienes queremos ser, sobre todo empieza porque las mujeres nos empoderemos y entendamos que, en contra de lo que nos han enseñado, el valor que tenemos no depende del que nos den desde fuera, o que no necesitamos gustar al resto. Creo que los hombres deberían empezar a deconstruir su masculinidad, a aprender que las mujeres no somos objetos que están a su disposición y que viven para ellos, a ser conscientes de los privilegios que tienen y a hacer algo al respecto. Y por supuesto, la organización feminista y la lucha por nuestros derechos juntas, la sororidad y deconstruirnos en colectivo me parece esencial.

Euskal Herria Bildu está batiendo récords a nivel electoral en Navarra y Euskadi en los últimos años tras la culminación del proceso de paz y la apuesta de la izquierda abertzale por anteponer su discurso social sobre los asuntos identitarios. ¿Cómo lo ves desde dentro?

Creo que estamos avanzando, más allá de los resultados electorales, lo que me parece más interesante es que estamos logrando mejorar la vida de la gente con nuestra influencia en las instituciones. Desde mi punto de vista, los partidos políticos son herramientas para mejorar la sociedad y esa es la filosofía de EH Bildu. 

Somos una confluencia de partidos y personas diferentes que creemos en que un mundo mejor es posible, y lo que es más importante, estamos demostrando que es algo real, que allá donde estamos y tenemos influencia logramos cosas en el ámbito de derechos sociales, igualdad, justicia social, ecologismo, feminismo, vivienda digna... les estamos dando voz en las instituciones a los movimientos sociales. Creo que la vocación de la izquierda soberanista siempre ha sido mejorar la vida de la gente y apostar por otros modelos en los que la igualdad esté asegurada y la vida digna sea lo que esté en el centro de las políticas.

Vuestra coalición tiene un concejal en Cortes en alianza con la histórica CIC y entiendo que poco a poco vuestra intención es implantaros en una zona que políticamente no es fácil para la izquierda más ortodoxa ¿Qué perspectivas crees que tiene la coalición en la comarca?

Soy positiva, como ya he dicho antes, EH Bildu es una fuerza política que pone por delante el bien común, la economía y la salud de la mayoría frente a la economía de unos pocos. El modelo de poner la economía de unos pocos en el centro nos ha traído hasta aquí, el modelo desarrollista de UPN nos ha traído a esta situación, la cual podía haber sido mucho peor si no hubiese habido movilizaciones sociales en defensa de lo público. 

En mi opinión, si queremos sobrevivir como especie, si queremos asegurar que todas y todos tengamos los mismos derechos, si no queremos dejar a nadie atrás, si queremos poner la vida y el planeta en el centro, es necesario un cambio de paradigma. 

Está claro que UPN no es capaz, ni siquiera es consciente, de la gravedad de la situación, y dudo que el PSN lo sea; da la sensación de que parchean la situación y de que piensan que todo volverá a la normalidad cuando haya una vacuna. Para nosotras el problema es sistémico, creemos que es el momento de dar un paso al frente, decirle a la gente lo que de verdad esta pasando, y como sociedad hacer frente a esta situación. Respecto a nuestras perspectivas aspiramos a ser la alternativa, la alternativa a la desinversión pública, a la privatización, a la destrucción del medio ambiente, al favorecimiento de las grandes empresas... somos la alternativa para poner la vida de todas y todos en el centro.

Queda mucho tiempo para 2023, pero, ¿crees que Euskal Herria Bildu debería 'estrenarse' a nivel municipal con sus siglas en Tudela o podría integrar un frente amplio progresista que pueda desalojar a Navarra Suma del poder de la capital ribera, y por lo tanto de Eder y la Mancomunidad de la Ribera?

Creo que es un poco pronto para hablar de las elecciones de 2023. Lo que si está claro, es que para nosotras desalojar a Navarra Suma del poder es una prioridad, la forma en la que esto se logre es lo que está por ver. Nosotras de momento seguiremos trabajando con nuestras siglas, socializando nuestro discurso y enfrentando los sinsentidos de Na+. 

Lo que suceda de aquí a las elecciones no depende solamente de nosotras, de hecho diría que la ciudadanía tiene mucho que decir al respecto. Soy una gran defensora del poder popular y de los movimientos populares, me parece que son la palanca de cualquier cambio político, como ya se demostró en el 2015. Por lo que creo que una parte muy importante de lo que ocurra de aquí a las elecciones depende de ellos y ellas, de nosotros y nosotras.

Desde el 'agostazo' de 2007 se viene configurando un 'tercer bloque ribero' al margen de UPN y PSN que está compuesto por un heterogéneo mosaico de partidos políticos progresistas, sindicatos, asociaciones culturales, listas municipales independientes, medios de comunicación, organizaciones medioambientales, grupos feministas y agrupaciones que reivindican la cultura vasca. ¿Crees que esta 'izquierda ribera', cercana a lo que fue el cuatriparito, seguirá echando raíces o acabará siendo sumida por la ola del bipartidismo?

Seguirá echando raíces, sin ninguna duda. Por mucho que les cueste a algunos asumirlo, la era del bipartidismo ha acabado, lo cual celebro. La sociedad Navarra, y Ribera, es diversa y heterogénea, y convive sin problemas. Los y las representantes políticas deberían aprender de sus votantes. Mientras que algunos muestran su nula capacidad negociadora y su único objetivo es recuperar el poder mediante la confrontación y el desgaste, sin importarles la ciudadanía. 

La izquierda local tiene que entender que es momento de acuerdos y negociaciones, acuerdos entre diferentes poniendo en el centro el beneficio de la ciudadanía, mucho más en los tiempos que corren. Si queremos un cambio y que nuestra sociedad prospere, deberíamos apostar por el entendimiento, por llegar a puntos medios en los que todas nos sintamos a gusto. Dentro de esa izquierda ribera hay ideologías diferentes, pero en el actual momento político creo que deberíamos hacer un esfuerzo para dejar atrás lo que nos separa y crear redes entorno a lo que nos une, el futuro de la Ribera está en juego.
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