domingo, 18 de octubre de 2020

Los exintegrantes del cuatripartito se reconfiguran





 




En el centro-izquierda navarro se instaló cierta depresión el pasado año por el durísimo revés electoral que sufrió el cuatripartito. El crecimiento estatal del PSOE y la debacle de Podemos (agravada porque IE se negó a unirse a un partido que la pasada legislatura coleccionaba disputas internas), provocó un desánimo o depresión colectiva que se revirtió, en algunos de sus integrantes, por la conformación de sendos gobiernos progresistas a nivel foral y estatal.

Pero las cuatro fuerzas que compusieron el cuatripartito van a aprovechar el impasse político que se avecina a causa de la crisis sanitaria para reconfigurarse a nivel interno y seguir llevando hacia la izquierda al PSOE, que tiene serias dificultades para aplicar políticas progresistas cuando sus socios no se las exigen. 

Pulso público entre Uxue Barkos y el PNV

Geroa Bai vive su primera crisis visible desde que naciera allá por 2011 tras el pacto entre el PNV y un grupo de independientes procedentes de Nafarroa Bai que estaban liderados por Uxue Barkos y no querían ingresar en una Euskal Herria Bildu controlada de forma férrea por Sortu.

Es evidente que las tensiones entre el PNV y el grupo liderado por Uxue Barkos han saltado por los aires tras conocerse que la expresidenta encabeza un nuevo partido que cuenta en su nombre con guiños socialistas, ecologistas y europeístas: Geroa Socialverdes de Navarra en Europa.

La utilización de la palabra 'Geroa' ha molestado a las filas jeltzales y esta situación se ha evidenciado con la protesta pública de Unai Hualde, presidente del Parlamento y del Napar Buru Batzar, y de Andoni Ortuzar, presidente del PNV.

Runrún

La visita de Ortuzar de hace unas semanas a Pamplona para verse con las cabezas visibles en Navarra del PNV, que la última vez que se presentó en solitario en Navarra no consiguió siquiera un escaño, ha provocado un runrún que dice que Uxue Barkos podría liderar a Geroa Socialverdes en las urnas. 

Los jeltzales, empeñados en presentar sin opciones al Congreso a Daniel Innerarity para lastrar a EH Bildu y en sumar a Geroa Bai a su lista de las europeas para asegurarse europarlamentario tras su ruptura con los herederos de CiU, quizás se molestaron porque Manu Ayerdi no mantuviera la vicepresidencia del Gobierno.

Y es que el equipo de Barkos decidió escoger para el cargo a un hombre de su máxima confianza, José María Aierdi. Todas estas situaciones han llevado al PNV a intensificar una agenda propia que encuentra altavoz en su holding mediático más afín, el Grupo Noticias. 

El tablero político navarro

Posiblemente esta batalla achicará el espacio que habían conformado el PNV y Geroa Socialverdes, que fueron capaces de robar votos en ámbitos no nacionalistas e incluso entre votantes conservadores que en el norte de Navarra, advirtiendo que se avecinaba cambio, eligieron a Barkos para evitar que EH Bildu liderase la nueva etapa.

Pero el PNV, aunque tenga difícil mantenerse en el tablero político navarro sin Uxue Barkos, podría exhibir en esta batalla interna las transferencias e inversiones que ha logrado para Navarra e incluso podría estudiar unirse a los partidarios de Maiorga Ramírez si éste rompe con Eusko Alkartasuna tras la celebración de unas primarias que no dejan en buen lugar a EH Bildu.

Aunque lo cierto es que no hay síntomas de inminente ruptura entre el PNV y los partidarios de Uxue Barkos a pesar de que los 'socialverdes', procedentes de Zabaltzen, insinúan que Manu Ayerdi 'va por libre' dentro del Ejecutivo foral.

El enigma de Unidas Podemos

En Euskal Herria Bildu sigue habiendo un pulso interno por los judicializados sucesos que en Eusko Alkartasuna apartaron de las primarias al gran favorito, Maiorga Ramírez (líder de un bloque evidentemente mayoritario que se niega a disolverse en la coalición abertzale). 

Podemos también prepara unas primarias en las que se dará relevo al consejero Eduardo Santos, que finaliza etapa con autocrítica en público. El consejero de Justicia es consciente de que la vida interna en la formación morada se ha ido progresivamente apagando tras la salida del equipo de Laura Pérez y el desgaste electoral de 2019.

Los morados estarían deseosos de configurar a nivel foral Unidas Podemos, que solo ha competido con esta marca en Navarra en las generales y en algunas citas municipales. En esta coalición podrían sumar los restos de Equo (que se ha quedado en tierra de nadie porque Más País no se ha extendido a nivel estatal) y los de la pamplonica Aranzadi.

Izquierda Unida

Habrá que esperar para ver la táctica de Izquierda Unida, que prepara asamblea para relevar a Marisa de Simón y mira de reojo a Madrid porque el PCE, en connivencia con Podemos, ha anunciado que pretende disolver IU y convertirse en socio, 'de tú a tú', del partido que lidera Pablo Iglesias. 

Alberto Garzón podría evitar esta operación con su innegable tirón dentro de IU, que en Navarra conforma una coalición que prepara disolución: Izquierda-Ezkerra. Batzarre, que de nuevo participa en el Gobierno a pesar de no tener siquiera escaño propio, se ha posicionado contra la decisión de Marisa de Simón de abstenerse en los presupuestos forales y en el plan Reactiva Navarra. 

Batzarre, que continúa su progresivo acercamiento ideológico al centro (visible en su empeño por asumir por el relato que impone la derecha en el conflicto vasco, véase 'Patria'), ha anunciado que no reeditará su pacto para conformar IE. 

El partido vasquista asegura que su socio prioritario para el futuro pasa a ser Podemos, que estaría encantado por la conformación a nivel autonómico una coalición amplia que quizás podría mantener el espacio comunista en el Parlamento foral, recobrar la voz en el Ayuntamiento de Pamplona y recuperar Tudela. 







No hay comentarios:

Publicar un comentario