sábado, 19 de septiembre de 2020

Por la reposición de la ambulancia COVID; por Olga Risueño






Una vez más, el grupo municipal de Izquierda-Ezkerra quiere poner el foco en la precaria situación que sufrimos tanto pacientes como personal trabajador del transporte sanitario del Área de Salud de Tudela y comarca.

Es conocido por todos y todas la mala gestión que la empresa adjudicataria del concurso está prestando en nuestra zona, así como a la de Sangüesa, Isaba y Ezcaroz. A pesar de ello, la empresa Servicios Sanitarios Generales, S.S.G.,  continúa trabajando en situación de enriquecimiento injusto desde diciembre de 2018, fecha en que finalizó el contrato. Gracias a la incansable labor del Comité de empresa, tanto la actual Consejería, como la opinión pública, somos conocedoras de las negligencias que estamos soportando pacientes y trabajadores, consentidas por el Servicio de Prestaciones y Conciertos del Gobierno de Navarra.

Para agravar la situación, la pandemia provocada por la Covid-19 no ha hecho sino poner en relieve la esencial importancia del transporte sanitario. El personal Técnico en Emergencias Sanitarias es el primero en acudir a atender al paciente, tanto en su domicilio o donde sean requeridos por el 112, lo que les hace estar en primerísima línea, expuestos a toda clase de patologías. Es por eso que merecen las mismas condiciones de seguridad y dignidad que en el resto de la cadena asistencial del Servicio Navarro de Salud.

El 31 de mayo de este año, tras el descenso de casos, se suprimió la ambulancia extra que trasladaba a los enfermos sospechosos de Covid o a los positivos  confirmados. A día de hoy y tras el importante rebrote que estamos teniendo en nuestra zona de salud, esta ambulancia aún no ha sido repuesta, cuando en Pamplona nunca se ha retirado de servicio. Esta situación obliga a hacer todos los traslados con los dos vehículos de Soporte Vital Básico, aumentando así el tiempo de espera en los avisos y el riesgo de contagio. Alguien no está cumpliendo con su tarea de prevención, poniendo en peligro a pacientes y personal trabajador. Este último aún está pendiente de cobro de todas las horas extras que realizó con la mejor voluntad.

Somos conscientes de la grave crisis que tiene que afrontar la Consejería de Salud en estos momentos y desde aquí queremos felicitar a todo el personal, sanitario y no sanitario, por la impresionante respuesta que tuvieron ante la primera oleada de la pandemia. También sabemos que esta situación ha paralizado todos los planes de mejora que Osasunbidea tenía para este sector, pero algo hemos aprendido, y es que la inversión en Sanidad debe ser prioritaria. La implantación de una segunda UVI móvil durante 12 horas más es una gran mejora largamente demandada y que esperamos se cumpla con estándares de calidad, sin la precariedad de vehículos y equipamiento a la que nos tiene acostumbrada esta empresa.

Dicho todo esto: ¿Puede el ahorro justificar no tener una ambulancia diferenciada para pacientes Covid en una comarca que atiende una población de más de 100.000 personas, máxime con las actuales cifras de nuevos casos diarios?

No entendemos ni entenderemos que este eslabón no sea gestionado directamente por la administración pública. Las autoridades sanitarias, tanto locales como autonómicas, deberían velar porque sus pacientes recibieran una atención de calidad al igual que la que tienen en su red hospitalaria.

Nuestro grupo ya presentó una moción de denuncia de las condiciones tanto en el Ayuntamiento de Tudela (noviembre 2019), como en el Parlamento de Navarra, ésta última el pasado 9 de septiembre. Y no dejaremos de reclamar una inversión sanitaria que garantice la mejor atención, acorde a la grave situación que estamos atravesando.

Fdo. Olga Risueño Molina (Portavoz del Grupo Municipal de Izquierda-Ezkerra Tudela)