domingo, 24 de mayo de 2020

La fiesta de la espuma







La derecha española ya está en las calles. ¿Saldrían ayer para pedir que se tumbe la reforma laboral, para exigir más derechos sociales o para reclamar mayores cotas de libertad? No, por favor: ellos se enfundan la rojigualda de forma partidista y demuestran su escasa tradición democrática al evidenciar que todavía no han digerido las cinco derrotas de 2019.

No hay mejor propaganda para el Gobierno 'socialcomunista' que ver a los 'borjamaris' hablar de "libertad", cuando muchos de ellos ni siquiera condenan la dictadura fascista de Franco, o pedir "dimisiones", a ver si hay suerte y la rifa le otorga a Pablo Casado lo que le niega en las urnas.

La caverna estaba ayer de fiesta por Madrid. Abascal parecía que estaba celebrando la consecución de la Copa del Rey, nunca mejor dicho, encima de un autobús descapotable. ¿Qué coño celebraba este pájaro que habla de "paguita" y que habla de lo buenas que son las empresas privadas cuando él ha vivido de la "paguita" de Esperanza Aguirre y no ha cotizado fuera de las administraciones públicas ni un puñetero día de su vida?

Parte de la derecha, que se decía compungida por las 30.000 muertes, ayer se fue de performance y demostró una vez más que del 8M no les molestaba que no se respetasen las medidas de seguridad, sino su mensaje en favor de la igualdad.

Vox, ricos de ciudad y mileuristas de pueblo, alquiló Vistalegre el 8 de marzo y el 23 de mayo atascaron el centro de varias ciudades para exhibir un músculo que seguirá fuerte mientras al PSOE le interese partir al voto de la derecha con terraplanistas como ellos.

Es una paradoja, pero la espuma de odio que rezuma la caverna siempre ha sido el mejor aliado para el PSOE, cuya especialidad es gobernar a base de tomar el carril central que le regala la versión ultranacionalista y freak del PP. Es decir, cada vez que sale la 'rojigualda ahuyentadora' lo celebran en Ferraz.

Cierto es que los socialistas se les olvidan principios, bases y orígenes cuando están en el poder. Por eso son capaces de que la CEOE tumbe un acuerdo político a las once de la noche con tal solo descolgar un teléfono. Sánchez, con la intención de maquillar la chapuza, ayer anunció pan y circo: turismo y fútbol. Veremos si para el 19 de junio ha remitido la pandemia...

No hay comentarios:

Publicar un comentario