miércoles, 8 de abril de 2020

El Gobierno de Navarra prioriza la realización de test de COVID-19 en las residencias






El Gobierno de Navarra ha intensificado las acciones de prevención en las residencias de mayores y discapacidad, con distintas acciones, entre ellas la realización de test de coronavirus en las residencias. El Departamento de Salud, en colaboración con Derechos Sociales, ha realizado hasta el momento 800 pruebas, sobre una población de 6.856 personas residentes, lo que significa el 11,7%. Hoy se prevé realizar otros 151 test adicionales.

Tras la intensificación en la realización de pruebas PCR en centros residenciales, cabe afirmar que en estos momentos es ya el sector de la población al que más pruebas se han realizado. Una cuestión “lógica”, a juicio del Departamento de Derechos Sociales, “al tratarse probablemente del grupo más vulnerable y que exige mayor protección y prevención”. En este momento la prueba se realiza ya para todos casos que se solicitan o son necesarios.

Estas pruebas se están practicando también a profesionales. Concretamente, el lunes próximo se realizará a la plantilla de los centros San Jerónimo de Estella-Lizarra y Nuestra Señora de Gracia de Tudela que sustituirá a quienes se encuentran conviviendo de forma permanente con residentes y salen para dar el relevo.

La inversión que el Departamento de Derechos Sociales ha previsto para la atención a la población mayor en residencias, a través de distintas acciones, asciende a 1 millón de euros este primer mes. El 50% corresponde a personal.

Una de estas acciones ha consistido en el aprovisionamiento de material de protección, complementario al proporcionado por Salud. Se han comprado 8.220 mascarillas, 163.800 guantes, 2.402 equipos de protección, 135 gafas y 400 pantallas para su distribución en los centros, según las necesidades que han manifestado los mismos.

Personal destinado al cuidado de mayores en residencias

Desde el comienzo de la pandemia, el Departamento de Derechos Sociales organizó un dispositivo de seguimiento de las residencias de mayores, “consciente de que se trata de uno de los grupos más vulnerables al coronavirus”. Como se sabe, la incidencia de la pandemia es mayor en la población de más edad, y el hecho de vivir en comunidad acentúa el riesgo de contagio. Este dispositivo está compuesto por 2 médicos, 4 enfermeras y 7 terapeutas ocupacionales, de la Sección de Valoración de la Dependencia y de Inspección del Departamento de Derechos Sociales, con amplia experiencia, que hacen un seguimiento diario a todos los centros. A este dispositivo se ha sumado un refuerzo de enfermería aportado por Salud de 11 enfermeros/as y 5 auxiliares.

Esta monitorización de 71 centros de mayores, además de los 49 de discapacidad, permite conocer en cada momento la situación y necesidades de cada uno. Para el Departamento de Derechos Sociales esta información es “sumamente importante, puesto que permite tomar decisiones sobre las actuaciones necesarias en cada momento”.

A partir de esta información, se han realizado intervenciones en 7 residencias. Cabe incidir que el término “intervención” no significa que el Departamento asuma la dirección del centro, sino que lo apoya de diferentes maneras: asesorando en la reorganización de espacios, desplazando a residentes a otros centros, facilitando la contratación de personal para cubrir bajas o apoyando a la dirección.

Se han habilitado dos espacios para acoger positivos confirmados que no requieran hospitalización con capacidad conjunta inicial de 74 plazas, ampliables hasta 148.

Se trata de la residencia Félix Garrido de Sarriguren y del Balneario de Fitero. La primera instalación, que comenzó a funcionar para este uso el 29 de marzo, ya ha recibido 42 personas procedentes de otras residencias. El equipo profesional está compuesto por 22 cuidadoras gerontológicas, en turnos de día y noche, contratadas por Derechos Sociales y 4 personas de enfermería del Departamento de Salud, que garantizan atención 24 horas. Hay que sumar también la contratación de servicios de cocina y limpieza.

Por su parte, ayer lunes las instalaciones del Balneario de Fitero, destinada a la zona de la Ribera, recibían las primeras 4 personas. El equipo profesional contratado está compuesto por: personal de enfermería, 4 personas, contratado por el Departamento de Salud, y el personal contratado por el Departamento de Derechos Sociales: 6 personas cuidadoras, un médico, 2 para cocina, y una de mantenimiento. En caso de llegar a la plena ocupación (96) plazas, sería necesario contratar hasta 40 personas cuidadoras.

A estos recursos se suma la iniciativa de la Casa de Misericordia de Pamplona / Iruña, con la que el Departamento de Derechos Sociales ha colaborado y apoyadopara trasladar a personas residentes de su propio centro sin contagio, al hotel AC San Fermín de Burlada. El objetivo es el mismo: reordenar los espacios para facilitar el aislamiento de positivos.

Incidencia del COVID-19 en las residencias de mayores

En lo que respecta a la incidencia del COVID-19 en las residencias, a día de hoy, el número de personas fallecidas con PCR positivo son 41. A estas cifras, cabe señalar que los centros residenciales informan de otras 71 personas fallecidas con síntomas compatibles con el COVID-19.

Los positivos confirmados en los centros residencias de mayores asciende a 363 casos, de un total de 5.835 personas. De todas ellas, 40 están hospitalizadas y 323 permanecen en las propias residencias. Así mismo, son 380 personas las que presentan síntomas compatibles con el COVID-19. Las bajas de profesionales son en este momento 376, de una plantilla total en torno a 4.000 personas que trabajan en residencias de mayores.

En cuanto a los centros de discapacidad, hasta el momento hay 60 personas con PCR positivo y 3 han fallecido. Además, otras 40 presentan síntomas compatibles. En este sector, el personal de baja asciende a 89 profesionales. Como dato más positivo cabe señalar que en el 73,5% de los centros no hay ningún caso positivo identificado.

Cabe remarcar que, independientemente de tener la confirmación, tanto a las personas que han dado positivo como a las que tienen síntomas, se les aplica las mismas medias de prevención, establecidas en el protocolo dictado por los departamentos de Salud y de Derechos Sociales.

En este momento, un 50,7% de las residencias no tienen ningún caso confirmado de COVID-19, mientras que el otro 49,3% presenta alguno. Un dato positivo es que tras la intensificación de las pruebas, se ha pasado de 29 a 36 centros que no presentan casos al haber sido negativas las pruebas en 7 centros que tenían casos con síntomas sin confirmar.

Intervención de la consejera Maeztu

La consejera de Derechos Sociales, Mª Carmen Maeztu, ha indicado en rueda de prensa esta mañana que “sin duda, estamos ante un escenario complicado, muy duro desde el punto de vista humano. Las personas mayores y las residencias son el sector más vulnerable de la población donde, además, el 70% son personas dependientes y la inmensa mayoría con edad muy avanzada que es la que está sufriendo un mayor índice de mortalidad motivada por esta grave enfermedad”.

“Queremos sumarnos –ha señalado Maeztu- al mensaje que emitía Lares Navarra, que agrupa a la mayoría de residencias navarras públicas y sin ánimo de lucro de nuestra comunidad, poniendo en valor el modelo humano y centrado en la persona de las residencias de Navarra. Este Departamento y el conjunto del Gobierno, los centros residenciales, y todo el personal de atención y cuidado, está haciendo todo lo humanamente posible para procurar la mejor atención a nuestros mayores sin escatimar ningún recurso”. Ese es el mensaje que la consejera ha querido transmitir a las familias y a toda la sociedad. “Navarra está dando lo mejor de sí para procurar el mejor cuidado posible a nuestras personas mayores, por puro sentido de la ética y la justicia”, ha concluido.

Llegan a la Residencia Fuerte del Príncipe las primeras personas afectadas por el COVID-19

La Residencia Fuerte del Príncipe de Pamplona ha acogido esta mañana a las tres primeras personas, en riesgo de exclusión, y positivas en el COVID-19, que van a ser atendidas en este nuevo recurso habilitado por el Gobierno de Navarra.

Las instalaciones, que habitualmente acogen a jóvenes deportistas, se han adecuado para atender a estas personas, afectadas por coronavirus, pero que no precisan de cuidados asistenciales y clínicos complejos. Cuenta con 17 plazas, aunque su capacidad podría duplicarse en caso de ser necesario.

Un equipo multidisciplinar (trabajadores y educadores sociales, auxiliares de Enfermería, servicios generales, setc.) atenderá a las y los residentes.

Para la puesta en marcha de este recurso, habilitado en apenas una semana, se ha trabajado de manera coordinada entre diferentes departamentos de Gobierno de Navarra (Cultura y Deporte, Salud, Interior y Derechos Sociales) y Cruz Roja que asume la dirección técnica, a través de un contrato de asistencia.

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