Así cayó el Borbón y se proclamó la II República











En enero de 1930, Primo de Rivera puso fin a su dictadura y el rey Alfonso XIII encargó al general Dámaso Berenguer la formación de un Gobierno que devolviese progresivamente al Estado a la senda constitucional, periodo que se conoció como la 'dictablanda'. Este fracasó en su intento, puesto que no consiguió implantar en su totalidad la Constitución de 1876 y tampoco logró convocar elecciones. En diciembre de 1930 se produce la sublevación de Jaca, dirigida por los capitanes Galán y García Hernández, dos militares republicanos que fueron ejecutados tras los hechos. La ineptitud de Berenguer para cumplir su cometido llevó a que fuese destituido, y el rey encargó la formación de un nuevo Gobierno al almirante Juan Bautista Aznar el 18 de febrero de 1931.

El gobierno de Aznar estuvo formado por antiguos miembros de los partidos dinásticos (Liberal y Conservador), y su objetivo era la convocatoria de comicios. Así, se convocaron elecciones municipales para el domingo 12 de abril, que fueron vistas por la oposición republicana como un plebiscito entre república y monarquía.

Las elecciones tuvieron un resultado negativo para la monarquía. Las candidaturas republicanas se hicieron con el control de 41 capitales de provincia, llevándose la victoria principalmente en las zonas urbanas del país, mientras que listas monárquicas se hacían con el control de las zonas rurales.

MADRID: GOBIERNO PROVISIONAL DE LA REPÚBLICA

Los primeros datos del escrutinio de las elecciones municipales del 12 de abril en toda España comenzaron a aparecer el lunes 13. El resultado era rotundo: en 41 capitales de provincia habían vencido las candidaturas republicanas. En Madrid salieron elegidos 30 concejales republicanos, frente a 20 monárquicos.

El 'Heraldo de Madrid' informaba el 13 de abril de que, durante la tarde del día anterior, la gente estaba ansiosa esperando los resultados, y de la crisis política que habían traído éstos. Durante el mismo día, comenzaron a circular cantidad de informaciones confusas, sobre posibles levantamientos militares, la inminente abdicación de Alfonso XIII e incluso la proclamación de la República en otras ciudades del país.

El Gobierno pasó el 13 de abril reunido buscando soluciones para la situación de crisis en la que se veía sumido el régimen monárquico. Durante la noche comenzó a circular el rumor de que el rey se dirigía a la frontera, las masas salieron a la calle y se formó una concentración en la Puerta del Sol. Alfonso XIII, ante estos sucesos, pidió al ministro de gobernación, Mariano Marfil, que disolviera la concentración, pero este le respondió que no era posible. El rey aún no había abandonado el país, pero en aquel momento la decisión de exiliarse parecía tomar forma.

Durante la mañana del 14 de abril, el conde de Romanones, que era ministro de Estado, se reunió con el republicano Niceto Alcalá-Zamora para buscar una solución que permitiera sobrevivir a la monarquía. En la entrevista se barajó la abdicación del rey en favor del príncipe de Asturias, Alfonso. Alcalá-Zamora advirtió a Romanones de que el rey debía abandonar el país antes de la madrugada para evitar una escalada de violencia.

A mediodía llegaron las primeras noticias de la proclamación de la República en Eibar (Guipúzcoa), y de la proclamación del Estat Català que Francesc Macià había hecho desde el balcón de la Generalitat en Barcelona. A primera hora de la tarde se izaron las primeras banderas tricolores en Madrid y la gente salió a la calle dirigiéndose a la Puerta del Sol. Otros se encaminaron hacia el Palacio de Oriente pero fueron desviados por un cordón de militantes socialistas que impedían el acceso al edificio para evitar incidentes. El comité revolucionario integrado por republicanos y socialistas se dirigió a la Puerta del Sol, donde se constituyó el Gobierno provisional de la República Española, designando a Niceto Alcalá-Zamora como presidente.

Mientras se constituía el nuevo Gobierno republicano, y las masas celebraban en las calles la nueva era, el rey se despedía de la corte, y a las ocho de la tarde del día 14 emprendía la marcha hacía el exilio. Tras un viaje en coche hasta Cartagena, abandonó el país en el crucero 'Príncipe de Asturias' dirección a Marsella.

MOVILIZACIÓN ESPONTANEA

Los hechos sucedidos el 14 de abril fueron espontáneos, desencadenados por rumores derivados del fervor popular en las principales ciudades españolas. La primera ciudad que proclamó la república fue Eibar, a las 6 de la mañana de aquel 14 de abril, y tras ella se fueron sumando poco a poco el resto de núcleos.

La Segunda República no llegó por un alzamiento militar, ni siquiera por una revolución organizada: fue la consecuencia de una movilización popular en un momento en que la monarquía había perdido su base social y parte del apoyo institucional. Como dijo el almirante Aznar a la prensa, "el país se había acostado monárquico y se ha levantado republicano".

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