El cuento de la izquierda idiota








Érase una vez un Estado cosido a base de invasiones, colonizaciones y martillazos eclesiales. El pueblo al fin despertó tarde del Antiguo Régimen, año 31 del siglo pasado. Al efímero progreso pronto llegaría la represión: golpe de Estado, un millón de asesinatos y 40 años de miedo, opresión ideológica y cultural, y silencio, mucho silencio. Luego nos dijeron que el maltratador Estado inquisitorial había cambiado y el pueblo pudo votar, eso sí, con un Rey, una bandera y un himno impuestos por cojones. Al final votamos condicionados por una campaña electoral, la del 77, marcada por un franquismo disfrazado, la UCD, el postureo progresista financiado por Alemania, el PSOE, y un Carrillo que se deslumbraba con los focos y enterraba 40 años de resistencia por miedo a los militares.

Ya en 2017 los herederos del franquismo campan a sus anchas sin las máscaras de antaño. Recordemos que los populares fueron fundados por 7 ministros de Franco, que se niegan a quitarles homenajes a los carniceros del 36, que se opusieron a la misma Constitución a la que hoy se aferran, que estuvieron en contra del aborto, del divorcio y de la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. Y que cuando perdieron las elecciones de 2004 demostraron su amor por el Estado aireando una teoría de la conspiración que decía que la Policía que hoy reinvindican había actuado junto a ETA para matar a casi 200 madrileños en el 11-M, bochorno con el que intentaron desmarcarse de Irak y de las armas invisibles de destrucción masiva que pregonó Aznar.

Estos, señores, son los hombres de Estado que dicen defender la patria con la cartera en Suiza. Esta secta corrupta, 800 cargos imputados, es la que da lecciones de democracia para poner a la altura del betún a Venezuela o Catalunya, "radicales" para ellos. Estos son los sujetos que defienden una rojigualda que ha sido siempre la bandera de los no demócratas. Estos son los pájaros que llevan seis años en el poder de la mano de Don Tancredo Rajoy, único líder europeo que sobrevivirá a los indecentes recortes y a la corrupción, "sé fuerte". Estos son los "demócratas" que responden a la petición de consulta catalana con hostias e impresentables discursos borbónicos. Esta es la chusma que vislumbra que tiene el poder asegurado para los próximos diez años.

Y lo tienen porque cuentan con un plan: el brazo mediático de Rajoy, Planeta, es propietario de La Sexta, cuya cabeza visible, Antonio García Ferreras, obedece sin rechistar, tal y como ha trascendido en un auto judicial, a los reclamos de su amo, Mauricio Casals, íntimo de Soraya. Por eso La Sexta los días impares alentó a Podemos y luego lo rebajó. Y por eso La Sexta alentó el procés y luego lo quiere pinchar. Es decir, La Sexta agita al miedo y divide a la izquierda para que el asustadizo españolito medio trague como mal menor con un impresentable: Mariano.

En este cuento la izquierda carece de un plan. Porque Sánchez no deja de dar bandazos, Iglesias tira de pragmatismo con exceso y los nacionalistas se miran el ombligo. Es decir, que mientras Rajoy y su muleta con apariencia de regeneración, Rivera, tienen un plan, que sin duda les otorgará el poder para los próximos diez años, la izquierda es incapaz de resucitar un hoy más que nunca necesario Frente Popular.

e-Ribera


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