La UAGN falsificó firmas para poder cobrar ayudas públicas por cursos








A lo largo de las últimas semanas, la Guardia Civil ha estado citando en Comandancia a personas relacionadas con la UAGN. Lo que está buscando son pruebas de que se han falsificado firmas de asistencia a cursos de formación y sensibilización para conseguir ayudas públicas. Al parecer, habría cursos que no alcanzarían la cifra mínima de asistencia para cobrar las ayudas y otros cursos que, probablemente, no se han realizado. Los máximos responsables del sindicato serían conscientes del fraude, que se habría producido durante años.
«A mí me enseñaron dos firmas, en las que aparecía mi nombre en un curso. Les dije que esa no era mi firma. Habían hecho un garabato y a tomar por culo», ha relatado a GARA una de las personas que han declarado ante la Guardia Civil.
Según fuentes internas de la UAGN, la mecánica era poner nombres de trabajadores y responsables del sindicato agrario como asistentes a cursos de formación fallidos o ficticios. Sin embargo, parece que en algún momento la reiteración de nombres empezó a resultar demasiado evidente, por lo que se empezó a tirar de datos de la lista de afiliados al sindicato para que todo fuera más creíble. A través de la base de datos propia de la UAGN, se accedía a los DNI de los afiliados y se les hacía figurar como asistentes a cursos ficticios o para rellenar la lista hasta completar el aforo. Después se añadía la firma falsa.
Además de tomar testimonio a personas a las que se usó la firma sin consentimiento, la Guardia Civil está completando sus pesquisas haciendo firmar en una hoja varias veces. El objetivo es poder efectuar después pruebas caligráficas que corroboren esta presunta falsedad.
Hasta donde ha podido saber GARA, la Guardia Civil está revisando cursos de los años 2011 y 2012. Por otro lado, este medio ha accedido a otros informantes que apuntan como una de los responsables de la trama a la antigua responsable de Fundagro y Casa Gurbindo, Legardi Campos. Ayer por la tarde, GARA se puso en contacto telefónico con Campos para preguntarle por la presunta falsedad en la asistencia a los cursos. Tras ser preguntada por la investigación policial en marcha, Legardi colgó el teléfono de inmediato. Después, ya no volvió a atender nuevas llamadas.
Otro de los nombres que podrían estar al corriente de la estafa es el de José Andrés Palacios, actual gerente del Orfeón Pamplonés y La Pamplonesa y, anteriormente, gerente de la UAGN. Este medio también se puso en contacto con él, pero aseguró no saber nada. «Ya hace años que no trabajo ahí», manifestó Palacios, para escudarse y no contestar sobre un fraude que dataría de 2011 y 2012 (aunque no es descartable que se extendiera a algún año más). Al serle explicado que se trataba de un fraude en a la asistencia a cursos, se lavó las manos apuntando a Fundagro, pero cometiendo el desliz de reconocer estar al tanto del caso: «Yo creo que era algo de la fundación. Yo allí no estaba».
Campos y Palacios ya no están en plantilla, pero la trama puede ir más allá. Según el testimonio verbal de un empleado, el verano pasado el propio presidente de la UAGN, Félix Bariain, estuvo hablando con trabajadores que llevaban en el sindicato más de cinco años para informarles de la operación policial abierta. Siempre según esta misma fuente, Bariain les transmitió que estuvieran «tranquilos», porque el caso «no iba a trascender» a la opinión pública.
La UAGN es el único sindicato específico para agricultores que entró dentro del sistema creado por UPN y PSN para alimentar a grupos afines a través del Servicio Navarro de Empleo. En consecuencia, la UAGN ha cobrado durante años por llevar a cabo formación para el Gobierno navarro. Se les asignaban los cursos a través de convenios que se renovaban anualmente al igual que a CCOO, UGT y la patronal, es decir, a dedo y sin pública concurrencia.
No obstante, la UAGN (a través de Fundagro) también ha recibido ayudas de la Unión Europea por distintos proyectos Leader. En este sentido, este medio no es capaz aún de precisar el origen de los fondos con los que se llevaban a cabo estos cursos. De todos modos, Casa Gurbindo (el centro de interpretación de la ganadería y la agricultura ubicado en el meandro de Aranzadi y que gestiona Fundagro) nació con ayudas públicas por valor de más de cinco millones, de los que 3,38 venían de la UE.
Vía: Naiz

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