Clamor popular contra el fascismo y por la libertad





Miles de personas salieron este sábado a la calle para reivindicar las libertades y condenar los crímenes del franquismo, bajo el paraguas de más de 70 colectivos que respaldaron la manifestación.

Bajo el lema ¡Por las Libertades, No al Fascismo! Askatasunen Alde, Faxismoari Ez! cientos de manifestantes llenaron la Plaza consistorial donde dio inicio la marcha a las 17.30 horas. Las banderas republicanas reinaban en el ambiente y también se vieron banderas de Navarra, de sindicatos como la CGT y CNT, colectivos como Gazte Komunistak o medios, como Ahotsa.

En primera fila se situaron representantes de los diferentes partidos políticos y asociaciones como Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSN e Izquierda-Ezkerra, y los sindicatos UGT, CCOO, ELA y LAB. Por parte de EH Bildu participaron en el acto el alcalde Joseba Asiron y los parlamentarios Adolfo Araiz y Bakartxo Ruiz; de Geroa Bai asistieron Koldo Martínez, María Solana e Itziar Gómez; del PSN se vio a Maite Esporrín y José Luis Úriz, y por parte de Podemos asistieron Laura Pérez, Ainhoa Aznárez y el diputado en el Congreso Alberto Rodríguez, que reconoció que “ha sido un paso importantísimo por parte del Ayuntamiento”.

Acompañados del ritmo de los txistus los manifestantes avanzaron hasta la Plaza del Castillo, donde esperaban representantes de los comités de empresa y sindicatos que portaban una pancarta que tenía inscrito Trabajadores Langileria. Faxismoaren Kontra.

La siguiente parada fue el Monumento a los Fueros, donde se unieron miembros del movimiento juvenil y unos metros más adelante, junto al Parlamento, llegó el turno de las organizaciones feministas.

ÁNIMO DE LOS COLECTIVOS Los manifestantes seguían el recorrido coreando consignas como “España mañana será republicana” o “Vosotros fascistas sois los terroristas”, y así llegaron hasta la Avenida del Ejército, donde se juntaron con representantes de 27 ayuntamientos de Navarra.

Pasada la rotonda de Príncipe de Viana esperaban representantes de los colectivos de memoria histórica, que portaron siluetas con los nombres de personas que fueron fusiladas y una pancarta que rezaba Gaur 1936an Bezala. No al fascismo. Hoy como en 1936 Faxismoari Ez.

En este punto una txaranga acompañó a los txistus en una manifestación con un carácter reivindicativo pero también festivo por las recientes exhumaciones. Además, 3.500 claveles fueron repartidos entre los asistentes en memoria de los 3.500 navarros asesinados por el franquismo.

Varias txalapartas recibieron a la columna de manifestantes y los aplausos hacían oír cada vez que un colectivo se adhería a la manifestación. Así, la cabeza de la misma llegó a Merindades, cuando todavía quedaban personas en el Paseo Sarasate.

“Es un homenaje a las personas que lucharon por la libertad antes que nosotros y hay que reconocer lo que hicieron”, afirmó Miren Larrainzar de 58 años, que trajo a sus hijas a la manifestación para que “recuerden lo que pasó”.

También la familia de Luis Pérez asistió a la misma. “Me parece fantástico, hacía falta esto para olvidarnos de una vez del franquismo”, dijo junto a la compañía de sus nietos y de su hijo, que se encontraba en otro punto del recorrido. “Hay que enseñar esto a los chavales y que aparezca en los libros de historia”, sentenció.

Ander Eslava, de 26 años, afirmó que “vista la situación es un tema de actualidad y hay que dejar bien claro el rechazo al fascismo”. “Hay que hacer memoria en una semana muy relevante en este punto, y que todo el mundo tenga bien claro lo que ha pasado y dónde no podemos volver”, reconoció.

ACTO EMOTIVO De camino a la Plaza de la Libertad se vieron también alguna pancarta de las peñas, y hacia las 19 horas, acompañado del ritmo del Kolore Bizia de Negu Gorriak, dio comienzo el acto principal. Los diferentes colectivos se colocaron alrededor de las escalinatas del Monumento a los Caídos, donde Lur Albizu y Carmen Rubalcaba en representación de los colectivos, leyeron dos poemas. A continuación, junto a Fernando Codés resaltaron la “valentía del ayuntamiento para no soportar más la tumba de los genocidas Mola y Sanjurjo”. También exigieron que se cumplan los principios de “verdad, justicia y reparación” y animaron a “no descansar hasta que todos los cuerpos de los asesinados sean entregados a sus familiares para que tengan el descanso que se merecen”.

El momento emotivo llegó cuando se guardó un minuto de silencio en honor de los asesinados, mientras los asistentes alzaban los claveles. En representación de los colectivos, Patricia Amigot y Miriam Irisarri leyeron el manifiesto en euskera y castellano en el que resaltaron el paso que se ha dado en recuperación de la memoria, y la “sombra” del fascismo plasmada en el drama de los refugiados o el recorte de libertades en el estado español con la Ley Mordaza. El acto finalizó con la ofrenda de los claveles que los manifestantes depositaron en la explanada del mausoleo.

Esta manifestación fue muy emotiva para muchos como Juan Franscisco Echeverría, de 73 años, que entrecortado por la emoción contaba lo afortunado que era por asistir a la marcha ya que “si hubieran matado a mi padre yo no estaría aquí”. “Intentaron matar a mi padre dos veces, pero tuvo mucha suerte, porque lo tenían ya atado para echarlo al camión”. A su lado, Arantxa Martínez contestaba que fusilaron a su abuelo. “Hay que reconocer lo que ha pasado, porque parece que hay paz solo para algunos”, sentenció.

Otra persona que sufrió el franquismo fue Arcadio Ibáñez, de 79 años. Preguntado por si la silueta que portaba era de un familiar suyo contestó: “yo no podría llevar a todos los que tengo, mataron a mi padre y a cuatro tíos míos”. “Nunca es tarde, cuando dejan de hablar de ti ya se ha jodido. Hay que recordarlo con el ánimo de que no se vuelva a reproducir”, afirmó.

Vía: Noticias

Comentarios