Micromachismos nuestros de cada día





Los micromachismos son esas actitudes que se practican en la vida cotidiana de forma más o menos sutil que buscan perpetuar y reforzar la desigualdad de las mujeres respecto de los hombres, apuntalando su pretendida superioridad. Los reconocemos en la vida cotidiana y en la publicidad. Convirtiéndonos en objetos de deseo, deshumanizándonos, imponiéndonos verdades, asignándonos papeles que quizás no hayamos elegido. Se esconde en los silencios y el mal humor manipulativo, en el ninguneo, en el paternalismo, en el piropo no solicitado, en los juicios hirientes. Aqui nos gustaría reflexionar sobre qué ocurre cuando esas actitudes se dan en el lugar de trabajo; cuando nos insultan con un lenguaje machista o con comentarios de doble sentido; cuando tenemos que aguantar que nos ignoren en las reuniones, nos ninguneen en las decisiones, se justifique que cobremos menos o que no aparezcamos en los puestos directivos. Esas actitudes que se repiten en el tiempo generan que en ocasiones las mujeres vivamos nuestro lugar de trabajo como zona hostil. Una zona de la cual no podemos escapar. Estas trabajando y cuando menos te los esperas te salta a la cara el comentario sexista y abusador de un superior, o el típico compañero graciosillo con buen rollo que viene y te cuenta un "chiste". ¿Cómo escapar? Pues lo hacemos como personas que somos, es decir, dependiendo como te pille el día. A veces se opta por el silencio y el no enfrentamiento, otras veces harta, se contesta de forma más o menos ingeniosa, o más o menos enfurecida. Sabiendo siempre que al final vas a terminar juzgada. Trabajadoras y trabajadores podemos sufrir en nuestra vida laboral riesgos de naturaleza psicosocial. Estos riesgos vienen derivados del ambiente o de una mala organización del trabajo, y se manifiestan en forma de estrés, acoso..., efectos dañinos que se producen en un largo plazo de tiempo y que son difíciles de identificar y evaluar. Y es aquí donde creemos que estas actitudes, estos "micromachismos" deben situarse. Para el 8 de marzo reivindicamos que todo ello se tenga en cuenta en las evaluaciones de riesgos de nuestros espacios de trabajo puesto que como decimos condicionan nuestra salud y nuestro bienestar. Es necesario que se visibilicen, que se rechacen, que no se justifiquen y que en resumen no sean aceptadas socialmente, considerándolos como lo que son, una forma más de sexismo y maltrato. Se tiene la idea de que estas actitudes son menos graves porque se producen en un corto espacio de tiempo, porque son de "baja intensidad"; pero nosotras afirmamos que en ocasiones se viven como un acoso y que son inaceptables. Sabemos que la concienciación y la educación son la base para acabar con estas conductas. Nos tenemos que empeñar en construir nuevas masculinidades que nos permitan tanto a hombres como a mujeres liberarnos del peso del patriarcado y de sus secuelas. Maskulinitate berriak eraikitzeari ekin behar diogu buru-belarri. Bai gizonezkoei bai emakumezkoei patriarkatuaren eta bere ondorioen zama kentzen ahalbidetuko diguten maskulinitateak, hain zuzen.

Grupo de Mujeres de la CUP Tudela

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