Volvieron las Sanjuaneras a Cintruénigo






El pasado 23 de junio se representó la tradición de las Sanjuaneras en Cintruénigo. A la mañana tuvo lugar el cuelgue del Txapalangarra y ya a la tarde-noche el volteo, el descuelgue y quema del mismo con el posterior baile de las Sanjuaneras.

Esta tradición cirbonera puede presumir de no haberse perdido tras la guerra civil como sucedió en otros muchos lugares puesto que la banda municipal de Cintruénigo se encargó de que siguiera viva. Hace 25 años, un grupo de jóvenes trabajó para que no se perdiera ni el baile ni el resto de actos ya que todavía había personas vivas que bailaron y participaron en estos actos de antaño.

La tradición cuenta que a las 12 del medio día, con el repique de campanas, se colgaban los txapalangarras y ya al atardecer se volteaban y arrastraban por las calles de la villa, las viudas apaleaban el muñeco y posteriormente lo echaban a la hoguera. El txapalangarra representa la personificación del mal, que con su quema lo ahuyentamos. También tiene sus connotaciones históricas puesto que Txapalangarra fue un general de las guerras carlistas que saqueaba Cintruénigo para el mantenimiento y disfrute de sus tropas.

Tras la quema del muñeco, tiene lugar el tradicional baile de las Sanjuaneras, que es una jota cirbonera compuesta por vals, jota navarra, arin arin vasco y jotica aragonesa.

Si en algún momento se quiere hacer algún tipo de reportaje más extenso de esta tradición, el grupo de Dantzas de Cintruénigo editamos para la conmemoración del 25 aniversario de la recuperación de la fiesta un folleto bastante completo.

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