El Ayuntamiento de Fitero 'censura' la foto de su alcalde y el imputado Jorge Fernández Díaz






El perfil municipal Fitero Actual difundió inicialmente una imagen en la que aparecían juntos Miguel Aguirre, el exministro procesado por el caso Kitchen y el párroco local, pero acabó sustituyéndola tras la polémica generada en redes

La inauguración de una estatua dedicada al beato Juan de Palafox en Fitero ha acabado convirtiéndose en una inesperada controversia política. No por la figura homenajeada, uno de los personajes históricos más ilustres nacidos en la localidad navarra, sino por la presencia destacada del imputado exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y por la posterior reacción del Ayuntamiento ante las críticas recibidas en redes sociales.

El perfil municipal Fitero Actual difundió inicialmente una fotografía del acto en la que aparecían juntos el alcalde de UPN, Miguel Aguirre Yanguas, impulsor de la estatuta con dinero público; el exministro popular, actualmente juzgado por el caso Kitchen; y el párroco local. Sin embargo, los comentarios generados por la imagen provocaron un rápido cambio de estrategia comunicativa.

La publicación original desapareció y fue sustituida por otra fotografía cortada en la que ya no aparece Fernández Díaz. En la nueva imagen únicamente se aprecia la estatua de Juan de Palafox junto al alcalde, eliminando del encuadre cualquier referencia al exministro y a los representantes eclesiásticos que participaron en el acto.

El episodio contrasta con las fotografías difundidas por la Iglesia navarra, donde Fernández Díaz ocupó un lugar destacado durante la inauguración. En las imágenes publicadas por la institución religiosa puede verse al exministro situado junto a las autoridades locales en un papel claramente protagonista.

La presencia del extremista Fernández Díaz, que desde Okdiario y La Razón pide regenerar la vida pública tras presuntamente haberla ayudado a manchar, no pasó desapercibida. El exdirigente popular comparece estos días ante la Audiencia Nacional por el caso Kitchen, que es una de las mayores causas judiciales vinculadas al anterior Gobierno de Mariano Rajoy. La Fiscalía solicita para él 15 años de prisión y 33 de inhabilitación por delitos de encubrimiento, contra la intimidad y malversación de fondos públicos. El PSOE, personado como acusación particular, eleva la petición hasta los 41 años y 10 meses de cárcel.

Pese a esa situación judicial, Fernández Díaz fue tratado con todos los honores en su localidad de origen durante la inauguración de la escultura dedicada a Juan de Palafox, coincidiendo con el decimoquinto aniversario de su beatificación.

La polémica también vuelve a situar en el foco al polémico alcalde Miguel Aguirre, mano derecha de la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, tras haber desempeñado un papel similar junto a Sergio Sayas y Alejandro Toquero, este último ahora víctima de las maniobras internas del fiterano. 

Los críticos del edil le atribuyen una marcada ambición política, recuerdan su decisión de incrementarse el sueldo en plena pandemia, le reprochan una notable capacidad para adaptar su discurso según las circunstancias, y su falta de proyecto político, más allá de convertirse parlamentario en 2027. 

Lo cierto es que la sustitución de la fotografía ha alimentado todavía más el debate. La secuencia resulta difícil de ignorar: primero se difunde una imagen institucional en la que aparecen juntos el alcalde, un exministro procesado y representantes de la Iglesia; después llegan las críticas; finalmente, la fotografía desaparece y es reemplazada por otra donde el protagonista incómodo ya no figura.

La estatua de Juan de Palafox sigue en el mismo lugar. La fotografía oficial, en cambio, ha cambiado. Y con ella también la narrativa que el Ayuntamiento de Fitero ha querido proyectar sobre un acto que tenía como objetivo relanzar la imagen de Aguirre y la está desgastando.